Descansar en el Señor

Descansar, es una palabra fácil de acción difícil. Vivimos constantemente peleando contra los molinos de ruido, excusas y quejas de nuestra sociedad embriagada del corre, corre.

Tome este texto y medítalo: "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios. Sere exaltado entre las naciones; enaltecido sere en la tierra." Salmos 46:10

“Dos hombres se dedicaron un día entero a cortar leña. Uno de ellos trabajó sin detenerse a descansar, y juntó una pila de leños bastante grande.

El otro lo hizo durante lapsos de 50 minutos en los que descansó. Al cabo tenía una pila de leños mucho mayor.

¿Cómo pudiste cortar tanta leña?  - le preguntó el hombre que trabajó sin descansar.

Esta fue la respuesta: Mientras descansaba, afilaba el hacha”.  (Thomas Welch)

Una de nuestras responsabilidades más difíciles es descansar en el Señor. La tendencia natural es hacer algo para continuar con nuestra agenda, pero un tercer requisito de éste salmo prohíbe actuar antes de que Dios lo indique.

Descansar puede sonar fácil, pero eso exige una valentía sobrenatural ya que, por nuestra debilidad humana, nos impacientamos. La preocupación nos aleja del gozo y la confianza en el Señor; por consiguiente, los tres requisitos están interrelacionados. Debemos disfrutar del tiempo que pasamos con Dios para confiar en Él y consagrarnos a Su voluntad; esta confianza es absolutamente esencial para descansar en Su mano; y debemos estar dispuestos a descansar para deleitarnos realmente en Él.

Esperar con paciencia que el Señor actúe, es una de las pruebas más grandes de nuestra madurez espiritual. Cuanto más fuerte es nuestro deseo, más corta es nuestra paciencia. A veces queremos dictarle a Dios una agenda, pero experimentar el descanso está en Su agenda. Sólo Él entiende todas las circunstancias y sabe el preciso momento en que la respuesta a nuestra oración dará el máximo beneficio. Siempre que nos adelantamos a Su divino itinerario nos arriesgamos a cosechar desengaños, sufrimientos y pérdidas.

Antes de que usted se levante de la cama cada día, diga una oración como ésta: Padre Celestial, te doy gracias por responder a los deseos de mi corazón. Hoy voy a deleitarme en Ti, consagrarlo todo a Ti, y descansar en la comprensión de que todo está bajo Tu control. Y yo esperaré Tu tiempo perfecto.

Salmo 37: 7-8 Guarda silencio ante Jehová y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace lo malo. Deja la ira y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo”

Ernesto Pinto

 

QUISIERA SER COMO LOS GIRASOLES
Por Ernesto Pinto/17
 
¿Te has detenido a ver los girasoles?


Al escribir esta nota recuerdo que he vivido en Manitoba por 28 años, una provincia agrícola canadiense. Disfruto viajar por sus campos observando los sembradíos con sus impresionantes colores, especialmente cuando visito los de Girasoles. Seguramente ya conoce esa hermosa flor amarilla y rojiza, que gira siempre en busca del sol, de allí su nombre.
Unos de los cuadros que dio vida al impresionismo fue el del pintor holandés Van Gogh sobre los girasoles. En realidad, fue una serie de ellos que este famoso artista pintó con el tema del girasol en el verano de 1888.

Se dice que el girasol es fácil de cultivar por su tendencia natural, cuando usted deposita una pequeña y frágil semilla de dicha flor en medio de otras plantas, ella busca inmediatamente la luz solar.
Es como si supiera, instintivamente, que la claridad y el calor del sol le harán posible la vida.

¿Y qué le sucedería a la flor si la colocáramos en un lugar bien cerrado y oscuro? Seguramente, en poco tiempo, se moriría. Así como los girasoles, nuestro cuerpo físico también necesita de la luz y del calor solar, del ejercicio, de la lluvia y de la brisa, para mantenernos vivos. Pero no sólo el cuerpo necesita de cuidados para proseguir firme, igualmente el espíritu necesita de la luz divina para mantener encendida la llama de la esperanza. Precisa del calor, del afecto, de la brisa, de la amistad, de la lluvia de bendiciones que viene desde lo alto.


El salmista lo describe así: “Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.”(Salmos 42:1)
El versículo 2 del mismo Salmo dice: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;” Instintivamente nuestra alma busca de Dios sebe que sin su aire puro nos contaminamos.


Es posible que vivamos en medio de gente que solamente tiene comentarios y actitudes tóxicas, pero como el girasol debemos de mirar para arriba de donde viene la luz y la vida. Tristemente muchos de nosotros permitimos que las malas “hierbas” ahoguen nuestras ganas de buscar la luz y nos debilitamos, No permitamos que las personas negativas, que los vicios nos enreden como zarza y nos mantengan debilitados. Por el contrario, que nuestra vida sea de influencia y belleza. Que el “girasol” de nuestro espíritu adorne y desintoxique el ambiente donde nos desenvolvemos.

Buscar la Luz siempre requerirá de un esfuerzo consciente. Así que recuerde lo que Dios le dijo a Josué por tres veces: ESFUÉRZATE y sé VALIENTE. (Josué 1:1-9).


•Esfuércese en entender que Dios le ha puesto donde usted está y le ha dado los talentos para florecer y se florece cuando se tiene la Luz.....


•Esfuércese en proclamar que su ayuda viene de lo alto. El salmista en el salmo 121 pregunta: “¿De dónde vendrá mi ayuda/socorro? Y se contesta: “Mi ayuda viene de Jehová que hizo los cielos y la tierra”. No se avergüence de decir que su Padre es Dios y que usted sigue Su luz.

•Esfuércese: en consultar su biblia, es la fuente de luz divina. El primer versículo que aprendí de ella fue: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.” (Salmos 119:105 la biblia de las Américas)

Así que cuando mire un girasol, piense en el ejemplo que esta bella flor nos ha dado; ella busca la luz en todo momento. Y usted y yo tenemos el testimonio de la Luz de Cristo que nos ilumina en nuestro diario caminar. Él mismo nos recomendó lo siguiente: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”- dijo Jesús (San Juan 5:39)


Lecturas Bíblicas para la Reflexión:
Salmos 42 y 121

Oración:
Señor, ayúdame a crecer en Ti aun en medio tanto negativismo, que la luz y el testimonio de Tu Palabra, me iluminen para tener una actitud correcta y positiva. Tú eres mi Luz y Salvación. En ti emprendo este nuevo andar. Amen


 

 

PASTOR, ¿QUÉ HARÍA USTED EN ESTA SITUACIÓN?

En el día de hoy llegó a mi consultorio una joven de unos 19 años aproximadamente. Por razones obvias, omito su nombre y otros datos personales.

Le pregunté en qué le podía ayudar y ella me respondió que estaba embarazada y quería abortar.

Quise saber por qué había tomado esa decisión, si el bebé no tenía la culpa. A lo que ella me explicó:
- Porque odio a mi papá y quiero desprestigiarlo, odio su vida, la vida a lo que nos relegó a mi mamá y mis hermanos y odio todo lo que lo rodea.
Le pregunté: -¿Su padre abusó de usted?
La muchacha me contestó: -No, jamás.

Luego comenzó a desahogarse profundamente y con lágrimas que corrían por sus mejillas habló y habló, de manera tal, que mi mente e imaginación volaron a tanta altura que pensé que se trataba de un hombre desalmado, borracho, fumador, jugador y perdedor.

Como médico, intenté hacerle recapacitar sobre las consecuencias del aborto para su salud física y espiritual.
Si bien me encontraba utilizando el” traje de médico y consejero”, sentía que estaba perdiendo la batalla. No encontraba de qué forma ayudarla y le pedía al Señor, muy interiormente:
- Ayúdame Señor a darle el consuelo necesario a esta joven.

Después de unos minutos de silencio, el Señor me iluminó y le pregunté a qué se dedicaba su papá. La respuesta retumbó en mi mente y mi corazón, hasta estremecer todo mi ser. Ella me dijo: -Ese hombre que tengo como papá es PASTOR y él junto a todo su grupo de cristianitos nos critican a mis hermanos y a mí.

Enseguida me di cuenta que desde luego tenía que usar el traje, pero esta vez de hijo de pastor para poder comprender lo que su corazón sentía y lo que su alma anhelaba.

Comencé a hablarle desde lo más profundo de mi ser, los dos lloramos y le dije que no estaba sola que éramos muchos los hijos de pastores que, de una u otra forma, habíamos pasado por dolor, aflicción y rechazo. Que muchas veces no es culpa del mismo pastor, sino del sistema de las iglesias donde a él le exigen que la esposa sea pastora y los hijos pastorcitos.
Me refiero a que tienen la obligación de comportarse como adultos robotizados, donde no tienen que pasar las etapas naturales de la vida como la niñez, juventud, etc.
Le comenté que en una ocasión, mi amado padre me había comprado un par de zapatos nuevos y un señor me había dicho que había sido con sus diezmos. Con el tiempo este hombre murió en la miseria y soledad.

Terminamos riéndonos, algunos ya conocen mi forma de hacer reír y esta vez no fue la excepción. Con la ayuda del Señor, la joven abandonó los pensamientos que había traído y se reconcilió con el Señor. Oramos juntos y una de las cosas en la que recapacitó fue en pedir perdón y perdonar.

Al salir me dijo:
- Doctor, mi hijo se va a llamar como usted.
A lo que le respondí:
-Le agradezco, pero estoy seguro que cuando haga lo del perdón, ese niño se llamará como su abuelo y será una bendición de Dios.

Si usted es pastor, posiblemente esté haciendo daño a sus hijos con su actitud de estar pendiente sobre qué piensan los demás.
Recuerde que cuando usted esté viejo y enfermo la congregación lo cambiará por otro más joven y fuerte, mientras que los únicos que estarán allí serán sus hijos.

Ahora si usted es miembro de una iglesia y está condenando a los hijos de aquel que le sirve con amor y cariño, recuerde que un día estará ante el Señor y hasta los chismes y las malas miradas saldrán a relucir, pues nada quedará oculto. Todo saldrá a luz…

Bendiciones

Dr y Pastor Josué Hernández
hijo del pastor Julio Hernández

El Doctor Josue es un amigo personal de ENCUENTRO y le damos la bienvenida como colaborador de este Blog.
Conozco al Dr. Josue, desde que era un niño, El es el hijo mayor de quien fuera mi pastor y mentor en mi juventud .
Espero que disfruten las reflexiones de Josue Hernandez.

Ernesto Pinto

 

 

¿Dónde nacerá Jesús?

Al acercarse la Navidad, vemos cómo los comerciantes nos insinúan a CONSUMIR a través de propagandas y caros anuncios Pareciera que el villancico más popular fuera: “Comprar, comprar, no importa el dinero que hay que gastar; comprar sin medida hasta nuestra cuenta bancaria vaciar. Estresado y cansado pero no te olvides que esperándote está el famoso mall remozado…”

Te preguntarás, qué le regalaré a mi esposa/o a mis hijos, a mi jefe, a mis empleados, a mi gato, etc. Al querer entregar un presente a nuestra familia pensamos: ¿qué puedo regalarles que refleje mi corazón y todo mi amor hacia ellos?

Al pensar en esto, puedo decir como Pastor, que he visto a muchas personas en esta época sufrir ataques de pánico y hasta depresión, porque el afán y la presión de la época les roban las prioridades. Tenga cuidado de no esforzarse más allá de lo razonable. Muchos empiezan a trabajar horas extras y en algunos casos hasta buscan un trabajo extra para pagar los famosos regalos. Cuídese de no excederse de lo prestado, es decir, no abusar de las tarjetas de crédito. Tal vez por quedar bien, usted lo hace y haya alguien que ni siquiera aprecie todo su esfuerzo. Si desea regalar, hágalo, pero sea razonable, regale de acuerdo a sus posibilidades.

Considere que las estadísticas sobre este tema nos recuerdan que nuestros hijos, cónyuges y parientes lo que realmente necesitan es nuestra presencia, el pasar este tiempo en familia, rodeados del amor familiar.

No perdamos el sentido real de esta época, el cual es CELEBRAR que Dios ha enviado a su Hijo a este mundo como el mejor obsequio. Hoy usted puede hacer de esta comercializada época una verdadera Navidad.

Que su corazón sea el pesebre donde Jesús venga a nacer y hacerlo a usted una nueva persona. El mejor regalo que le puede dar a sus seres queridos es compartirles la noticia de que Jesús nació en su corazón y también quiere hacerlo en el de ellos. De esa manera todos juntos podrán disfrutar de la Vida Eterna.

En Gálatas 4:4-6 dice: “Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiera a los que estaban bajo la ley a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. Y por cuanto son hijos, Dios envió a nuestro corazón el Espíritu de su Hijo que clama: Abba, Padre”.

Feliz Natividad.

Ernesto Pinto
www.encuentro
DIC.2016

 

 Estoy cansada de esta vida

“Gracias Pastor por atenderme” fueron las primeras pa¬labras, entre sollozos de una distinguida Señora que me visitara en mi oficina. Su frustración era tanta que no me permitió terminar mi cortes y rutinaria respuesta: “no hay cuidado”.


Ella estaba llorando y gritando “....Por qué a mi? ...¿porqué tengo que ser yo quien haga todo en la casa: cocinar, lavar platos, limpiar, cuidar los niños, y hasta sacar al perro a pasear..? (Pausa., silencio) Pastor ....Estoy cansada de esta vida....quisiera desaparecer. No quiero seguir siendo simplemente la criada de mi marido; después de todo, él es un hombre que nunca aprecia lo que yo hago, ni siquiera lo nota. Por el contrario, lo que siempre escucho, es su amargada voz, cuando me grita, “ignorante”, “sos igualita a tu Nana” .... De esa manera desahogó su amargura aquella señora, por largo rato lloró y lloró.

Finalmente logré hacerle una pregunta, para ella inesperada: “Señora, dígame una cosa: ¿Ama usted a su esposo?” Rápidamente levantó su cabeza y me miro fijamente, y después de un largo silencio, me dijo: “....Ya no se... (pausa) ... bueno, yo creo que si... por eso le estoy aguantando; ¿no cree?...” “Bueno Señora, lo primero que debemos hacer, es que vaya donde es su esposo e invítelo a venir junto con usted, para que conversemos.” le dije, “porque es difícil darle un consejo, conociendo solo un lado de la historia..”.... “Ahí está el detalle, porque mi marido insiste, que yo soy el problema....,” repicó aquella mujer.

Esta es la historia que he escuchado tantas veces de esposos y esposas que han venido a mi oficina en estos últimos años que he estado sirviendo como pastor y consejero matrimonial. La verdad, mis amigos es que en toda relación matrimonial hay momentos de alegría, y momentos de verdadera frustración. Pero si, es posible disfrutar la familia y crecer juntos en una relación significativa. No pretendo tener “La receta” o el elixir de la felicidad, pero te comparto algunas ideas que han ayudado nuestro matrimonio de 34 años.

Primero: Aceptar que en nuestra relación de pareja tendremos frustraciones. Los problemas son parte de la vida real. Reconozcamos que cuando enfrentamos una dificultad, no es tú problema, o mi problema: es nuestro problema. Enfrentémoslo como tal. Somos una familia, nos edificamos, ó nos destruimos.

Segundo: Analicemos con seriedad: ¿qué papel juega la comunicación en mi familia? Si, una verdadera comunicación! Esa actitud que me permite escuchar con sensibilidad el punto de vista de mi pareja. Esa actitud que me lleva a decir: “Lo siento, perdóname, me equivoqué.”

Tercero: ¿Qué lugar tiene Dios en tu vida? ¿En tu familia?...¿ cuánto tiempo hace que no hablas con Dios?...
Con estas preguntas te dejo, esperando que tu cónyuge y tus hijos encuentren en ti, lo que el divorcio no te puede dar.

Dios te ama profundamente por esa razón envió a Jesucristo a morir por ti. En El encontrarás paz y descanso; El quiere llevar tus frustraciones porque te ama.

Ernesto Pinto
 

Casada pero desconfiada

Hola pastor, soy de Honduras. Escucho su programa y además me encuentro leyendo su libro: “Almas en oscuridad”, que por cierto es hermoso. Por eso me animé a escribirle, no sé si lo leerá pero de todas maneras se lo comparto:

Me casé hace ya casi dos años, y lo hice con mucha ilusión. Planifiqué todo con tanta emoción y llegué al altar virgen, feliz de haber honrado a Dios y a mis padres. Todos dicen que el primer año, o durante los primeros años, todo es miel sobre hojuelas, pero en mi caso no fue así…

Mi desilusión llegó pocos meses después de nuestro matrimonio, cuando por curiosidad vi mensajes de Facebook en el celular de mi esposo que tenían fecha de unos tres meses antes de casarnos. En esos mensajes él le decía a una chica que quería saber si estaba igual de guapa y no sólo eso, sino también que ella robaba miradas incluyendo las suyas y le preguntaba si podían verse.

Realmente quedé devastada porque debido a esa chica, tiempo atrás mi esposo y yo habíamos terminado nuestra relación de noviazgo,
Pero llegó la reconciliación porque en una conversación que tuvimos, él juró que entre ellos no había nada. Fue así que continuamos nuestra relación pero hoy en día me encuentro con que él le ha escrito estas cosas. Esto me dolió muchísimo, por eso lo enfrenté y su respuesta todavía resuena en mí: “no sé porque lo hice, yo sólo te amo a ti”.

Actualmente sigo casada pero yo ya le he perdido la confianza, todo lo que hace me resulta sospechoso y es horrible vivir con inseguridad. Hasta el momento no hemos recibido consejería y nada de esto se lo hemos contado ni a familiares ni amigos.

Estoy mal, no soy lo feliz que pensé que sería y tampoco confío en mi esposo. Me atacan las dudas y pensamientos con muchas preguntas. Si bien intento dominarlos, sigo sintiéndome mal, como el primer día que leí esos mensajes.

Pastor: “¿Qué puedo hacer?
Gracias por tomarse un tiempo y leer esta carta.
Bendiciones.

Respuesta:

Gracias por compartir tus inquietudes en este foro.
Muchas veces hay que se prácticos para no amargarnos la vida. Como dice el dicho: “Lo que no fue en tu año que no te haga daño”.

Mi pregunta es la siguiente: ¿te ha sido infiel después de casados? ¿Tienes alguna razón para dudar de su amor por ti?
Si la respuesta es no, entonces debes enfrentar tus temores de una forma más razonable.
Es posible que la raíz de tu inseguridad se deba a algo más que a esa nota…

Algunas ideas para mejorar la convivencia en su relación de pareja:
1) Intenta intencionalmente de abrir una línea de comunicación permanente con tu esposo. Pregúntale cómo fue su día y además dile cómo te sientes.
2) Reconoce sus atenciones y agradécele también los pequeños detalles.
3) Salgan a caminar juntos, hablen, hablen y hablen.
4) Hagan pactos de transparencia, es decir que la pareja sepa dónde se encuentra cada uno: emocionalmente, económicamente. Que ambos puedan tener las claves de sus celulares, cuentas de Facebook y de otras redes sociales, etc.
5) Compren un libro sobre comunicación y comprométanse a leerlo y comentarlo juntos, durante cinco semanas como mínimo.

Si estas propuestas no funcionan, sería muy saludable ver a un consejero local.

Dios te ama y Yo También.

Ernesto Pinto

Lecturas Bíblicas sugeridas:
Efesios 5; Colosenses 3 y 1ªPedro 3.

 

Estoy enamorado de mi prima

Soy un joven cristiano de 27 años; estoy profundamente enamorado de mi prima de 21 años, (hija del hermano de mi madre) y ella también está enamorada de mí. Nuestra relación ya va por los 3 años; ambos nos amamos profundamente. Sé que esto no es común en nuestra sociedad, ¿o quizás si? No lo sé.

Lamentablemente tengo que confesarle que hemos tenido relaciones sexuales. Yo reconozco que hemos pecado al hacer eso y le hemos pedido perdón a Dios. Juntos hemos prometido que ya no lo vamos a hacer; lo que ahora queremos es hacer una vida normal y vivir libremente sin tener que escondernos.

Mi pregunta es: ¿Es posible que ella y yo podamos ser novios y un día llegar al matrimonio, formar una familia y ser felices hasta que la muerte nos separe?

Yo estoy dispuesto a hablar con mis padres y decirles lo que estoy sintiendo; lo mismo hará ella con los suyos. Para nosotros no es fácil tener que enfrentar esto, pero si hay que hacerlo, lo haremos.

Amado consejero, le ruego responderme lo más pronto posible; ella y yo necesitamos urgentemente su punto de vista.

Gracias y que Dios le siga usando.

Un “Romeo” prohibido


Respuesta:

Apreciados enamorados,

Como ustedes lo dicen su situación no es bien vista por nuestra sociedad; sin embargo, el amor les atrapó a ustedes. Enamorase entre primos no es lo ideal por diversas razones: la genética, por ejemplo, de la cual no voy ampliar por no soy un experto en ese campo. De todas formas si ustedes decidan casarse y desean tener hijos, sería bueno que antes consulten un médico para que les hagan los análisis correspondientes.

Me concentraré en el dilema moral que enfrentan. Sé que como cristianos ustedes quieren hacer la voluntad de Dios. Este debió haber sido el primer paso: orar y buscar la dirección de Dios. Ahora además de cargar con ese secreto que han mantenido, me dices que tuvieron relaciones pre-maritales. Lo único que esto trae es más culpabilidad. Destruyeron la pureza de su relación. Me alegra escuchar que ya pidieron perdón y -si entendí bien- se comprometieron abstenerse de hacerlo hasta el día que se casen. Eso creo que ayudará por lo menos a tener paz en la relación espiritual que mantienen con Dios.

Vamos a tu pregunta:¿Es posible que ella y yo podamos ser novios y un día llegar al matrimonio, formar una familia y ser felices hasta que la muerte nos separe?

La respuesta es SI. Si es posible, aunque ya dije no es lo normal o lo ideal. En el Antiguo Testamento vemos que se dieron ese tipo de matrimonios. No hay ninguna prohibición a tales relaciones en la Biblia.

Mi recomendación es que ustedes actúen como adultos; enfrenten la realidad. Hablen con sus padres. Aunque no necesitaran la aprobación de sus padres –porque ya que son adultos- lo más correcto es buscar la aprobación de ellos. Dudo que dársela sea cosa fácil para ellos, por eso de los estereotipos sociales que nos rodean.

Ahora les tocará a ustedes sanar esta relación, presentarla ante Dios y, como asisten a una iglesia, es saludable que le comuniquen al pastor y a los líderes de su congregación..

Que disfruten de vuestro noviazgo.

Ernesto Pinto

 

Estoy Orgullosa de Ser Virgen

Buenas tardes, Ernesto,


Me alegro de haber encontrado este foro. Me parece fantástico que un consejero cristiano se preocupe de la gente que necesita orientación.
Pues le diré que soy una señorita llegando a los treinta. Ahora mismo estoy radicada en Europa. Decidí escribirle porque hace unos minutos terminé de escuchar uno de sus programas con el cual me identifique mucho.


Mi trasfondo: Yo nací en el ceno de una familia cristiana y como tal he crecido sirviendo en el evangelio, y gracias a Dios me he guardado pura sexualmente para El. Aquí en Europa asisto a una iglesia; soy una persona activa de buen testimonio.


Bien, aquí le cuento mi situación de la cual requiero su consejo. Hace algunos meses, conocí a un chico, comencé de tratarlo como un amigo. En el fondo yo sabía cuales eran sus intenciones; luego de unas semanas él comenzó a acompañarme a la iglesia. El tiempo ha ido pasando y sin darme cuenta me he enamorado de él. Un día estábamos en casa y él comenzó a seducirme; cuando yo reaccioné y le dije que no continuáramos el me dijo que “le diera la prueba de amor”. Yo enfáticamente le dije que no. El me preguntó porque, y yo le dije que he decidido que eso del sexo lo he reservado para el día que me case.


El insistió y me preguntó si todavía yo era virgen y le respondí que si. En ese momento el me dijo que estaba orgulloso, pero después de eso me propuso que para darle placer no era necesario que yo perdiera la virginidad y que hay otras formas como hacerlo. Yo le respondí que no, y dije que Dios lo ha reservado el sexo para los casados, y que cualquier forma que hagamos sexo, antes de casarnos sería pecado delante de mi Dios. Después de eso el comenzó a decirme muchas cosas contrarias, y salio de la casa enojado.


La verdad, Pastor, después de esa noche yo me sentí mal; me sentí sucia, aunque las cosas no pasaron a más pero pienso que estuve a punto de cometer un gran error.


El siguiente domingo en nuestra iglesia celebramos la Santa Cena y yo no quise participar; ya me sentí indigna. La verdad es que desde ese día mi mente no ha tenido paz; ya le pedí perdón a Dios pero no me siento bien.


Ahora este joven me está enviando mensajes en lo cuales me dice que soy una ignorante, una chica fuera de moda etc. Lo que más me duele es que yo siento que lo amo y no lo puedo ver; ya que él no viene a la iglesia.


He aquí mi dilema: Algunas de mis amigas me dicen que no me conviene continuar con él; otras me dicen: “aquí estamos en Europa”… Pero Ernesto, para mi Dios es el mismo en América Latina que aquí en Europa. Me pregunto: ¿por qué tiene que ser así? Lo único que yo quiero es hacer las cosas bien. ¿Dígame que debo hacer?

 

Respuesta:

Apreciada amiga,

Muchas gracias por contarme tu situación con la claridad que lo has hecho.
Comenzaré felicitándote por tus valores y convicciones de fe. También tu deberías de sentirte orgullosa (en el buen sentido) por lo que has hecho. Dios recompensará tu fidelidad en esta área que muchos han descuidado y por eso ahora viven atrapados/as en sus traumas emocionales.

En nuestro paso por este mundo vamos a pasar por muchas tentaciones como la que tú experimentaste. Me alegro escuchar mujeres que se mantienen firmes en lo que enseña la Palabra de Dios en 1 Tesalonicenses 4: 3 - 5 “La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos que no conocen a Dios.” Hay que esforzarnos por mantenerse puro/a en todas la áreas de nuestra vida particularmente mantener la pureza de nuestro cuerpo hasta la noche de bodas.

Dios es el mismo en América latina, en Europa, en La China y en cualquier parte del mundo; sus mandatos y estándares no se rebajan con el paso de las modas o por el avance de las sociedades. Los principios de vida de Dios son validos en toda época, tiempo y cultura.

Estoy convencido por experiencia propia que cuando confiamos en El, El nos da la fuerza para honrarle y serle fiel, especialmente en el área sexual.

Por lo que me comentas de tu novio, aun sin conocer el otro lado de la moneda, puedo ver que este joven empezó a ir a la iglesia no para buscar salvación de su alma, sino por complacerte a ti y buscar la oportunidad de enamorarte.

Por un lado debes de estar agradecida con Dios que este joven te demostró sus verdaderas intenciones. Por lo que describes en tu nota él no quiere hacerse responsable de ti, ni mucho menos caminar en los mismos principios de fe que tú tienes. Demostró que él quiere tu cuerpo, y cuando lo logre se alejará. Ya lo he visto en muchos otros casos. Dios nos manda a no unirnos en yugo desigual, por el contrario espera de nosotros pureza en el área sexual. “No formen yunta con los incrédulos. ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad? (2 Corintios 6:14) “..Pero el cuerpo no es para la inmoralidad sexual sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.” (2 Corintios 6:13b)


Me preguntas "¿Qué debo hacer?" Lamentablemente yo no puedo decirle a nadie lo que debe hacer, pero puedo sugerir. Mi sugerencia para ti sería que entierres esta relación. Sé que tal vez te enamoraste de este chico, pero para ti lo más importante es Dios y si este joven insiste en que “le des la prueba” definitivamente no es el hombre que Dios tiene para ti. Se paciente, no pierdas lo que has conquistado todos estos años.

Todo esto te sonará duro hoy, pero si te mantengas firme en tus convicciones esto será medicina a tu alma. Siga confiando en Aquel que se entregó en la cruz por ti. El te enviará al hombre que te amará y honrará.

Seguimos en contacto.
Ernesto Pinto

 

 

El Código Ancestral Que Sanará Tu Mente
Por: Ernesto Pinto

El pasado puede ser un gran peso que cargamos sin disfrutar lo que la vida generosamente nos regala. Nuestra visión se nubla por ese evento que “nos marcó”, dejó una huella imborrable en nosotros y ahora estamos condenados/as a vivir amargados, frustrados y sin acceso al código de la vida y del éxito.

A través de los programas radiales o de televisión, ya sea por correos electrónicos (e-mails) o través de las diferentes redes sociales, recibo muchas consultas sobre diversas situaciones.

Y los interrogantes más frecuentes son: “¿qué hago con estos recuerdos?”, “¿cómo conquisto el pasado?, ¿qué hago con este secreto que me atormenta? Como puede apreciar, la mayoría de personas que me consultan están de una u otra manera atrapadas en “lo que les sucedió” en “lo que les hicieron”.

No podemos negar que nuestro pasado le juega trucos a nuestra mente. Y para mucha gente los traumas del pasado los mete en verdaderas crisis y a otros no.

Déjeme graficarlo de esta manera: imaginemos que nuestra conciencia es como una gran bolsa y que todos nuestros recuerdos van allí, donde los almacenamos, sean estos buenos o malos, negativos o positivos. En ese imaginario costal, los buenos recuerdos son livianos, los podemos cargar sin mayor inconveniente, hasta los disfrutamos. Pero los negativos, esos son como “piedras pesadas” que nos agobian y nos roban el disfrutar de la vida.

Y así, “el golpe que recibí de papá”, “el abuso sexual que me ocasionó mi tío”, “las palabras ofensivas que me repetía mi madre”, “las burlas que me hacían en el colegio por ser gorda/a”; por alguna razón inexplicable han venido a definir quién soy y en muchas circunstancias me hacen “refugiarme” en mi mismo/a, eligiendo la soledad, o trato de refugiarme en conductas destructivas(drogas, pornografía, alcohol, etc.) que al final me llevan a la depresión, autocastigo, rebeldía, pobre autoestima, etc.

La pregunta del millón es: ¿cómo supero los fantasmas del pasado y empiezo a disfrutar mi presente? Pregunta preñada de ansiedad y desesperación, ¿seré que existe una formula?, ¿un secreto ancestral que me permita continuar en vuelo de victoria y satisfacción personal? ¿O será que tengo que resignarme a seguir amarrado a mi pasado?

La buena noticia es. Sí, hay una formula. Sí, existe un código ancestral y se encuentra en San Juan 10:10: “Yo he venido para que tengan Vida y para que la tengan en abundancia”. Estas son las hermosas palabras de Cristo Jesús, el sanador de nuestras almas, el consejero como dice en Isaías 9:6, el psicólogo de psicólogos, el buen Pastor. Y Él ahora te dice: “Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.” (Mateo 11:28).

El maestro te está pidiendo que dejes el “costal” de recuerdos negativos que no te dejan flotar en las aguas turbulentas de tu existencia. Entrégaselo, no tengas miedo. Jesús hace tiempo que te está buscando. Toma nota de esta “receta”, no es tan sencilla como muchos creen porque requiere de valor, disciplina y humildad.

De valor, para abandonar la oscura prisión del miedo y enfrentar la Luz del Jesús resucitado. Tomar su Cruz, es de verdaderos hombres o mujeres decididas a disciplinarse, dispuestos a ser sanados de las heridas del pasado y seguir día a día a Cristo como dice en Mateo 16:24: “negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguirlo”.

Hay que ser humilde para creer y depender de Dios. (San Juan 15:5). Desprendernos de hábitos, costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor. Esto no es debiluchos, enclenques, es de personas que aprovechan la oferta de Jesús: “Yo vine para darte vida…“ “Yo soy el Camino, Yo soy la Verdad, Yo Soy TU vida. Fuera de mi NADIE viene al Padre” (a la verdadera espiritualidad/conexión con Dios).

Solamente libres del peso del pasado, podremos aprovechar el resultado valioso que siempre nos proporciona una renovación espiritual. El apóstol Pablo lo planteó de esta manera: “...Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”(2ª Corintios 5:17)

Esa decisión de entregar nuestra vida a Cristo, el Apóstol Pablo la describe como: “resucitado con Cristo”, como una nueva naturaleza.
Veamos la propuesta de Pablo en tu nuevo caminar hacia una vida plena. Colosenses 3:1-11:

“Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.
Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria. Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría.

Por estas cosas viene el castigo de Dios. Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas. Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno. Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador. En esta nueva naturaleza no hay griego ni judío, circunciso ni incircunciso, culto ni inculto, esclavo ni libre, sino que Cristo es todo y está en todos.”

Así que a disfrutar de tu nueva naturaleza. Cantemos junto al Salmista este himno de Victoria: “Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de Sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias.” (Salmos 103:2-3.)

Ernesto Pinto / Abril/16
 

 

 

Esposo abusado

Estimado Señor Pinto,

Le saludo calurosamente. El motivo de mi carta es porque necesito su ayuda ya que me encuentro desesperado y necesito una respuesta.

Yo vengo de un hogar cristiano en donde mis padres me inculcaron el amor hacia Jesucristo y cuando niño asistí a la iglesia. Cuando crecí y mientras estudiaba en la universidad conocí a una chica y me enamoré de ella y comenzamos un noviazgo, pero por la mala compañía de amigos, me envolví en otras relaciones y abandoné a Dios y a mi novia.

Luego conocí a otra chica y comencé a tener una relación con ella, pero le cuento que la relación fue desgastante para mí; ya que esta chica tiene un carácter muy fuerte y era muy difícil tratar con ella sin llegar a tener fuertes peleas y discusiones. Era todo lo contrario a mi primera novia; ella era muy amable y muy buena.

Mi nueva novia llegó a apartarme de todas mis amistades. Muchas veces quise salir de esa relación pero no podía; ya que yo estaba muy enamorado de ella. Renuncié prácticamente a vivir mi vida y solo vivía para ella. Finalmente me presionó para que nos casáramos.

Señor consejero, desde entonces mi vida ha sido una pesadilla. La verdad es que no podíamos vivir, ni un solo día sin pelear, y muchas veces mi solución era irme de la casa y refugiarme en otras mujeres.

Yo sé perfectamente que Dios me ama y entonces ¿porqué no me ayuda? Muchas veces desde el fango de mi vida, desde lo más sucio donde he estado, le he clamado y no veo resultados.

He decidido dejar a mi esposa y divorciarme, pero ahora mi conflicto es:
¿Es pecado que me divorcie y qué me case con mi primera novia?

Esperaré su respuesta.

Un esposo abusado

Respuesta


Apreciado amigo,

Gracias por tu consulta, y me permito felicitar a tus padres por haberte guiado e inculcado el amor de Jesucristo cuando eras niño. Tristemente tu tomaste la decisión de alejarte de esos principios y hoy te das cuenta que esa decisión no te trajo nada bueno y como “todo lo que sembramos eso cosechamos” esa es la sentencia bíblica en Gálatas 6:8 “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” Ahora tú estás cosechando el no haber valorado el amor de Dios, y hoy tu nota me da la impresión de que culpas a Dios por tus decisiones. Seguro que Dios está dispuesto a perdonarte y a recibirte, pero tendrás que arrepentirte. No es suficiente decirle a Dios “AYUDAME”. Es necesario acercarse a Dios y decirle “ME ARREPIENTO” y es ahí mi amigo que comienza la restauración de nuestra vida.

Mi primera sugerencia sería que vuelvas al Padre en arrepentimiento y seguro que el dilema que ahora te atormenta: “¿Es pecado que me divorcie?” se clarificará.
Yo no soy quien para decirte que te divorcies o no. La Escritura Sagrada nos dice que el matrimonio es para toda la vida (hasta que la muerte los separe). Mi amigo, el matrimonio no solo es un contrato entre dos personas, tampoco dos firmas en papel mojado. Es un pacto delante de Dios y aunque El mismo autoriza el divorcio, aclara que lo hace por la dureza de nuestro corazón, no que eso sea agradable a El. (Mateo 19: 3-12)

Entiendo que tu esposa ha sido manipuladora, controladora y por supuesto que esto es una forma de abuso. Pero por tu nota puedo asumir que tú lo has permitido, cuando dices: “Intenté dejarla cuando éramos novios” y “fui presionado a casarme”. ¿Qué quieres decir? ¿Qué te puso un cuchillo en el cuello y te obligó a firmar el pacto matrimonial? ¿Dónde está tu responsabilidad en todo esto?

Al leer tu comunicación me da la impresión que además de culpar a Dios y a los demás
estás buscando alguien que “autorice” el divorcio. Mi buen amigo, no acallarás tu conciencia con otra mala decisión. Lo mejor ahora es volverte a Dios y buscar ayuda profesional. Busca un consejero local, localiza una iglesia donde congregarte, lee tu Biblia, ora por tu esposa y espera un milagro de tu buen Padre Celestial.

Uno de los textos bíblicos que llevo cerca de mi corazón es 1 Juan 1:9 “Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos confiar siempre en que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.”

Dios te ama y yo también.
Ernesto Pinto
www.encuentro.ca

 

 

Mi hijo no sabe la verdad

Estimado Pastor y Amigo,

Le escribo porque estoy en un dilema; necesito un consejo de alguien que está de la mano con Dios. Yo escucho su programa radial y considero que usted puede ayudarme con su consejería.

Un poco de mi historia: A los 18 años en mi fiesta de graduación me pasé de copas junto a mi novio, quien era ocho años mayor que yo. En ese momento teníamos una relación de noviazgo por ya casi cuatro años, pero sin relaciones sexuales. Esa noche al calor de los tragos, él reaccionó de una manera diferente que yo desconocía y a pesar de que quise hacerlo entrar en razón dentro de lo que mi raciocinio me permitía, pues también estaba tomada, fui violada. Unos días después me di cuenta que estaba embarazada.

Le cuento que mis amigas más cercanas me aconsejaron que lo abortara; pero algo en mi corazón jamás lo permitió. Ahora sé que era Dios.

Cuando se lo comuniqué al hombre que me violó que dicho sea de paso aquella noche había terminado toda relación con él, se negó rotundamente a reconocerlo como hijo de él, como era de esperarse.

En ese tiempo me dediqué a orar y Dios me dio la fuerza y el valor para enfrentar lo que venía. Por esa situación perdí mi beca universitaria, pues ya no podía irme al extranjero a estudiar. Se lo comuniqué a mis padres, quienes se sintieron lastimadísimos, decepcionados, asustados, pero nuevamente Dios se manifestó y no me dieron la espalda.

Me apoyaron, pero quiero aclararle que hasta el día de hoy, nadie sabe que fui violada, pues nunca me lo hubieran creído; pues sabían cuanto amaba a este hombre y como era de esperarse todos creyeron que yo había fallado y me había entregado a él. Por amor a mis padres permití que creyeran eso, antes que meter en problemas a mi padre, pues este hombre era militar y hubiera podido hacerle daño a mi papá.

Ahora tengo casi treinta dos años y estoy casada con un hombre muy bueno. El reconoció a mi hijo cuando el bebé tenía 6 meses de nacido; él es mi esposo, al cual amo y tengo otros hijos más con él. Aquel hombre que me violó jamás se acercó a mi hijo o a mí, pero recientemente él supo donde vivimos. Este señor tiene un negocio y su compañía da sus servicios a nuestra colonia.

Me imagino yo que su tortura es ver al niño lo bello que está; ahora mi hijo es un adolescente y se parece muchísimo a él, gracias a Dios solo físicamente, y claro ve que hubo alguien que me estimó y valoró a pesar del daño que él me hizo.

Mi esposo ya sabe que el es el padre del niño y como comprenderá hemos comenzado nosotros a sufrir el temor de que él quiera destruir nuestro matrimonio o que se le quiera acercar al niño solo por hacerle daño. Mi gran temor es que él le cuente a mi hijo que él es su padre biológico, cuando el niño es feliz como vive y ama a mi esposo increíblemente. Llevan una relación de padre e hijo envidiable. A mi hijo ni se le cruza por mente que mi esposo no es su padre, pues legalmente lo es y hasta el colmo de que el niño se lleva mejor con mi esposo que conmigo. Mi madre dice que le digamos la verdad al niño; mi esposo no quiere y yo no sé que hacer????

Gracias por leer mi correo y espero sus comentarios.
Dios le bendiga.

Una madre preocupada

Respuesta:

Apreciada Amiga,

Gracias por su consulta y también deseo expresar mi aprecio por su confianza y el valor de contarme su historia.

En referencia a su inquietud, comenzaré diciendo que me alegra saber que ha superado muy bien esa herida emocional: ya que su carta denota mucha madurez y no suena como victima. Para beneficio de otros que leerán esta sección, permítame también decirle que me preocupa que muchas victimas por diferentes razones no denuncien al violador. Hay que hacerlo. Es la única manera de parar a estos delincuentes, pero ese es un tema que voy a ampliar cuando se presente otra situación como esta.

Por otro lado debe darle gracias a Dios, que sus padres nunca la abandonaron y también que encontró un hombre que no solo le ama y le dignifica a usted, sino también a su hijo, aceptándolo, amándolo y dándole el apellido.

Referente a su inquietud si hay que decirle a su hijo, o no, la verdad…

La verdad siempre es el mejor seguro (Juan 8:32); sin embargo, me preocupa el hecho de que su hijo está en la adolescencia y en esa época nuestros hijos atraviesan muchos cambios físicos y emocionales. Esta es la edad cuando ellos (los adolescentes) necesiten que los padres seamos más expresivos pero a la vez que les demos su privacidad y espacio.

Volviendo a su inquietud… normalmente decirles a los hijos este tipo de secreto (que el padre no es el padre biológico) se resuelve en la infancia cuando los hijos tienen unos cuatro o cinco años. Al decírselos hay que mantenerse afirmándoles que se les ama y que esa realidad no hará ninguna diferencia; por supuesto, se les dice esta “verdad” a su nivel y en su lenguaje.

¿Qué hacer ahora? Por lo que entiendo de su carta esta preocupación es solo una sospecha suya, pero de todas maneras mi consejo es en dos direcciones.

Primero: Ya que ustedes son una familia cristiana deben de ponerse de acuerdo (usted y su esposo) y comenzar un proceso de oración para que Dios proteja el corazón de su hijo y que se entienda que el guarde silencio es por la salud del joven. Recordemos que para Dios NO HAY NADA IMPOSIBLE. (Lucas 1:37)

Numero dos: Si después de orar, sienten paz en su corazón para comunicarle a su hijo este secreto de familia, será recomendable antes de que cumpla sus 15 años, o después de los 21. Si lo hacen ahora tendrán que ponerse de acuerdo como pareja y estudiar las palabras que usarán. Es recomendable que cuando lo hagan estén juntos y que se lo diga el papá, haciéndole ver que aunque él no es quien lo engendró biológicamente es su padre, porque le ama y lo cuida y nada cambiará esa realidad.

Si escogen este camino (el decírselo ahora) convendría que tengan una cita con el padre biológico y le hagan ver la importancia de mantener la salud emocional del niño. Se sorprenderán al ver que este hombre estará contento de hacer lo correcto. Sería como apelar a su humanidad, y pedirle que él le enfatice a su hijo quien es el verdadero padre. No tiene nada de malo que su hijo desarrolle una relación de amistad con el.

Por otro lado, si deciden esperar hasta que pase la adolescencia, también recomendaría hacer una cita con el padre biológico y pedirle de favor que guarde el secreto hasta que su hijo deje de ser un adolescente. Háganle ver que lo más importante es la salud emocional y espiritual de su hijo. Si él nunca ha dado nada, no creo que vaya a tener la moral de buscar una relación ahora.

Ahora bien, si solo son sospechas, esperen y si por alguna razón este secreto se revela, entonces enfrenten el toro por los cuernos. Nunca olviden que el amor es más fuerte que cualquier cosa y si el padre legal se mantiene diciéndole y mostrándole que le ama, les aseguro que nada derribará esa relación. El amor TODO lo puede. (1 Corintios 13:4-8)

Seguiré orando por ustedes.

Ernesto Pinto


 

¿Estás preparado?


Cada uno de nosotros pasamos por tiempos donde enfrentamos el tema de la muerte. Muerte en nuestras propias familias, muerte de amigos, miembros de nuestra iglesia, colegas de trabajo o quizás nosotros mismos nos vemos enfrentado la muerte.


Que fácil para muchos de acercársenos cuando estamos atravesando un dolor y decirnos “Dios te va ayudar en medio del dolor” o “lo siento mucho por la muerte de su pariente, estoy con usted”. En realidad lo que queremos es que alguien nos echa los brazos, camine con nosotros y nos ayude a soportar este inmenso dolor. Si has perdido a un pariente cercano o lejano y estás reprimiendo tus emociones, te animo a que llores, a que te liberes, a que expreses este dolor. Es saludable y ojala que podrás encontrar una amiga o un amigo que te abrase y no solamente te diga “te entiendo” si no que camine contigo en medio de este valle de sombra de muerte.


Muchas veces nosotros mismos caminamos por el mundo creyendo que somos dueño de la vida y que nunca nos vamos a morir, pero mis amigos, tarde o temprano, tendremos que enfrentar esa realidad y para muchos es más temprano que tarde. Cualquier situación de la eternidad no la podrán resolver tus parientes o tus amigos. La decisión de vivir eternamente con Cristo Jesus la decides tú y la decides aquí en la tierra. No hay misa que te puede ayudar una vez que has muerto. Así que es importante que hoy te detengas y reflexiones si estás preparado para este día cuando te llamen a la presencia del Señor.

Las sagradas escrituras dicen que está establecido que el hombre y la mujer mueren una vez y después el juicio o presentarnos delante de Dios.


"Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio"
Hebreos 9:27


Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo. 2 Corintios 5:10


¿Estás preparado? Cristo Jesus murió por ti y es tiempo que le digas: “Ven a mi corazón - Perdona mis pecados - Escriba mi nombre en el libro de la vida - Quiero estar preparado para vivir en la eternidad contigo. Amen.”

 

 

¡Paz y alegría queridos amigos!

El ruido comercial nos recuerda otra vez que estamos aproximándonos a la Navidad y en esta época se habla mucho de Paz: ¡Paz en la tierra! Pero la realidad nos adversa, los actuales acontecimientos nos informan de ataques suicidas, muertes sin sentido, intolerancia religiosa, racismo y la alusiva PAZ mas lejos del corazón de la humanidad. Hoy mas que nunca vemos la necesidad de esperanza en Jesucristo.

Otra frase que escuchamos en esta época es: “Emmanuel”, ¿qué significa?... Dios habitando con nosotros. Eso es exactamente, Jesús vino a este mundo para mostrarnos RECONCILIACION, AMOR Y PAZ. Así que esta Navidad cuando meditamos sobre la paz – o la falta de paz- en este mundo, tomemos un tiempo para dar gracias a Dios por enviar a su Hijo quien es nuestra Paz - ahora y para siempre.

Nuestro ministerio de ENCUENTRO y 180 Grados TV, Estamos muy agradecidos por ser parte de vuestra vida. Y al finalizar este año, con gratitud evaluamos los logros y desafíos que enfrentamos.

Tuvimos otra vez la oportunidad de producir con regularidad programas de radio y de televisión. Ayudamos a muchos oyentes con el asesoramiento y la oración. El Pastor Ernesto y su esposa Marina Pinto tuvieron el privilegio de visitar y predicar en muchas iglesias en distintos países. El pastor también participó en varios eventos para capacitar la pareja pastoral.

Al Señor Jesucristo sea toda la Gloria por su bendición a este ministerio y permitir ver la restauración de muchas vidas y familias. No nos queda mas que decir: ¡Gracias le damos al Señor por su bondad y su fidelidad! ¡Gracias le damos por su atención, por proveer para nuestras necesidades y protegernos durante los viajes!

Con sinceridad le extendemos nuestro agradecimiento a las estaciones de radio y televisión que transmiten fielmente nuestros programas.
A nuestros oyentes y amigos que nos apoyan económicamente y con sus oraciones. ¡Gracias, Gracias Mil! Sin vuestro apoyo sería imposible continuar trayendo Paz a tantas familias en el mundo que nos ven o nos escuchan.

En el Salmo 90 aparece la oración de Moisés dando gracias a Dios, reconociendo todo lo que había hecho por él. Repitamos juntos el verso 12: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”.

Que la verdadera Paz reine en vuestros corazones en esta Navidad y que Jesucristo sea parte de todo lo que hagan. Todo el equipo de ENCUENTRO les dice, GRACIAS, y nuestra oración es: “Que en esta Navidad Dios les bendiga ricamente y conceda las peticiones de vuestro corazón. Que el Nuevo Año sea de bendición y éxito en el Señor.”

Nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo si depositamos toda nuestra confianza en Dios.

 

 

¿Que es el Advenimiento?

Espera, Venida, Llegada: Estas son los significados que encontramos en el diccionario.

Por donde quiera ya se escuchan los villancicos navideños; se siente el espíritu navideño por doquier, los centros comerciales se preparan llenando los estantes con adornos navideños, regalos y más, y las personas se emocionan al ver tantas cosas al alcance…

En las iglesias y como familias, nos preparamos para celebrar el nacimiento de nuestro amado Salvador Jesucristo que se encarnó al venir a nacer en un humilde pesebre; para cumplir el propósito divino de Dios para la humanidad.

Dios puso sus ojos en una joven sencilla de corazón y a su prometido para que cuidaran al niño que vendría a salvar a la humanidad del pecado “Entrando el ángel a donde ella (Maria) estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo.” Lucas 1, 28, 30-32

Que privilegio para María y José al ser escogidos para cuidar a este bebe y ellos se prepararon para recibir su llegada.

Puedo imaginarme a María, que durante este tiempo de espera tuvo momento de felicidad pero también de temor y de incertidumbre, al no saber lo que le esperaba.

Deseamos que estos días, mientras nos preparamos para celebrar estas fiestas de Navidad, disfrutemos como familia y que juntos celebremos a aquel, que naciendo en un humilde pesebre vino a cumplir un propósito y fue; para darnos vida y vida en abundancia “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10.

Así, como nos preparamos para celebrar estas fiestas Navideñas, mi deseo es que cada día estemos preparados para la segunda venida de nuestro Salvador.

Feliz Navidad!

Marina Pinto.

 

Treintona, soltera y desesperada

Pastor,

Soy una joven cristiana en mis 30’s, tengo una carrera universitaria y un buen trabajo.

Lo que deseo consultarle, Dr. Pinto, es que en muchas ocasiones me siento muy deprimida y desesperada, ya que a mi edad no me he casado ni tengo un pretendiente. Como imaginará deseo casarme y tener hijos. Me siento sola.

He tenido muchas oportunidades con chicos que se me han acercado pero como usted comprenderá, quiero obedecer las leyes de Dios y hacer su voluntad, y lastimosamente la mayoría de ellos no son cristianos y no quieren compromisos para formar un hogar. Por este motivo ni siquiera me atrevo a pensar en tener una relación con ellos. En mi iglesia casi no hay jóvenes que pudiera considerar. El único noviazgo que tuve duró 4 años y hace 3 años terminamos porque él me fue infiel, aunque era un chico aparentemente "cristiano" y que íbamos juntos a la iglesia.

He escuchado que los tiempos de Dios son perfectos, pero soy humana y llegan momentos de desesperación a mi vida. Me siento vacía y sola, respecto a una relación de pareja y realmente desearía convertirme en ayuda idónea para un hombre. Mientras tanto busco hacer cosas para mantenerme constantemente ocupada y olvidarme del asunto.

Le he pedido mucho a Dios para que mi situación cambie, pero nada ocurre. Por momentos no encuentro la salida y cada día me siento más confundida en cuanto a mis sentimientos. A veces pienso que estoy afectando mi autoestima.

Como mujer de Dios, deseo actuar bajo Su voluntad, pero a medida que avanza el tiempo, me desespero más. La soledad es muy angustiante para mí.

Agradeceré mucho su consejo y comentarios con respecto a esta situación porque no sé qué más hacer.

Respuesta

Amiga, gracias por su consulta y darme la oportunidad de hablar de este tema que afecta a muchos/as cristianas/os evangélicos.

Realmente admiro y felicito a la gran cantidad de nuestros jóvenes que han decidido honrar a Dios en esta área.

He visto a muchos de ellos hacer pacto de pureza sexual en nuestros congresos juveniles. Es decir, deciden esperar hasta el día de su boda para activarse sexualmente.
Personalmente puedo hablar al respecto, ya que esa fue mi propia experiencia. Acepté a Cristo cuando apenas tenía quince años de edad y es para mí un verdadero gozo ver a estos creyentes “tomar su cruz” y seguir a Jesús y no UNIRSE EN YUGO DESIGUAL con un incrédulo como dice en 2. Corintios. 6:14 “No os juntéis en yugo con los infieles, porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?”

Por otro lado la soltería, para nosotros los cristianos comprometidos, es más difícil porque hemos decidido, por santidad, no tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Añádale a eso lo que usted menciona: la soledad. Aunque la soledad no es propia de la soltería, muchos casados/as se sienten solos/as y caen en depresión por diferentes razones.

En el capítulo 7 de 1a. de Corintios, el apóstol Pablo trata este tema y recomienda que si no se tiene el don de continencia, que es mejor casarse que quemarse. Pero también dice que en la soltería tenemos mayor libertad de servicio al Señor.

Usted menciona dos cosas que debo de ampliar y las cuales cito textualmente: “a veces pienso que estoy afectando mi autoestima” y “me siento muy deprimida”. 
Esta última frase en particular la menciona en varias ocasiones.
La depresión, surge por varias razones. Sin pretender profundizar en esto, intuyo que esos momentos en que se deprime tiene que ver en que se enfoca en la soltería como un mal irremediable. Se ve a usted misma como una víctima, cuando en realidad posiblemente usted está luchando con las presiones sociales propias de nuestra cultura, como por ejemplo “si no se casa a cierta edad, ya la dejó el tren”.

La verdad es que si se enfoca en hacer la voluntad de Dios con gozo y esperar en oración, Él (Dios) a su tiempo responderá. No lo vea la abstinencia (soltera por opción) como una imposición religiosa, véalo como un deleite: “Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón”. Salmo 37: 4. Esto definitivamente mejorará la autoestima.

Ya no viva más en el fracaso del pasado; digo esto porque asumo que su opinión de los hombres cambió por la traición de uno. Cito lo que me dijo en su nota: “el único noviazgo que tuve duró 4 años y hace 3 terminamos porque mi novio me fue infiel, aunque era un chico aparentemente 'cristiano' y que íbamos juntos a la iglesia”

Debe permitirse la oportunidad de confiar otra vez, víctimizarse sólo nos lleva al auto conmiseración y a rechazar las oportunidades que se nos presentan por estar atrapados en el miedo a volver a fracasar.

Espero que esto ayude y que su vida vuelva al gozo del Señor. No importa cuál sea la circunstancia, Él es suficiente y llena todos nuestros vacíos y temores.
“… Pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:11-13


“La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime más la buena palabra lo alegra.” Proverbios 12:25

Filipenses 4:6-7

Mateo 6:25-34
 

Adelante

Ernesto Pinto
www.encuentro.ca

 

Un “cristiano” que le insinúa tener relaciones sexuales


Saludos amado consejero,

La razón por la que le escribo es porque tengo una inquietud. Me separé de mi esposo hace más de un año, pero ahora he conocido a un hombre que va a la misma iglesia que yo. El se ha enamorado de mi, pero yo no quiero saber nada de él; yo solo lo aprecio como a un hermano más.

El me ha venido a visitar y me insinúa que quiere tener sexo conmigo. Para mi ha sido una lucha muy grande y hasta le he pedido perdón a Dios. Muchas veces ha tratado de besarme. Y siempre está insistiendo, y yo no quiero caer.

Pido la oración para que él se aleje de mi vida y que Dios se revele a él ya que Dios me mostró en sueños que eso es un pecado.
Gracias por su respuesta.

Muy desesperada


Respuesta:

Señora, esto es muy sencillo. Usted no necesita que nadie ore por usted para resolver este problema. Usted tiene que decirle claramente a este señor que usted no quiere nada con él. (Sea enfática)

Por lo que me escribe veo que usted solo está separada de su esposo y no divorciada. ¿Significa esto que todavía hay esperanza para su matrimonio?

Por otro lado, este hombre le demuestra sus verdaderas intenciones. El no quiere hacerse responsable de usted, él quiere su cuerpo. Mientras usted no sea completamente clara y ponga las cosas en su lugar, él creerá que usted se está haciendo la difícil. (1 Corintios 6:13)

Por su nota deduzco que este señor la está acosando; no es un cristiano genuino, simplemente está usando fe para logar sus objetivos carnales. Piense si este hombre no respeta a Dios, mucho menos que la va a respetar a usted.

Si con esta receta él sigue insistiendo, le recomiendo que hable con su pastor, para que lo confronten. Y, si la cosa no cambia, usted tiene todo el derecho de llamar a la policía. Ya que esto en términos legales se llama “acoso”.

En su nota usted me dice: “que Dios me mostró en sueños que esto es un pecado”, Claro que si, entregar su cuerpo a alguien con quien no está casada es un pecado (1 Corintios 6:18), Pero esta situación que usted me describe no necesita recibir “revelación” para saber que está afuera de la voluntad de Dios. El adulterio es pecado. (Éxodo 20:14; Mateo 5:27-28) La Biblia es clara en este aspecto. (1 Tesalonicenses 4:3-8; Hebreos 13:4)

Que Dios la guarde y le de sabiduría.


Ernesto Pinto
www.encuentro.ca

 

Que el Diablo lo Reciba en el Infierno

Ya sea por cortesía o porque queramos hacer sentir bien a los demás, cuando escuchamos que alguien murió (por causas naturales o que lo hayan matado porque estaba robando un banco), nos solidarizamos rápidamente diciendo: “Mi más sentido pésame, Dios lo reciba en el cielo." En realidad esta popular expresión es un tanto irresponsable.

Muchas veces usted conoce que la persona que mataron o que murió, era "NON GRATA", es decir, su conducta no era la mejor y claramente sepa también que murió haciendo lo malo, separada de Dios. Pero aún en estos casos, usted no va a escuchar a la gente decir: “Vaya por fin lo mataron, que el diablo lo reciba en el infierno." ¿Verdad que no?

Ahora que ya tengo su atención, permítame preguntarle algo más serio: Cuando usted muera, ¿qué desea que diga la gente?: “¿Que Dios lo reciba en el cielo." o “que el diablo lo reciba en el infierno?"

Lo cierto es que ahora usted tiene la responsabilidad de decidir a dónde desea ir y ¡nadie más que usted puede hacerlo! Ya sea que vaya a una eternidad con o sin Dios será SU DECISIÓN. Porque después de muerto, nadie lo podrá ayudar, no habrá misa o bula que lo salve de la condenación eterna.

Analice lo que el apóstol Juan dice en Apocalipsis 20: 15: “Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.”

Hoy deseo recordarle lo que las Sagradas Escrituras dicen: "... Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio." Hebreos 9:27.

No hay escape, una vez que morimos nos enfrentaremos al Juez eterno, que en su amor, envió a su Único Hijo a morir en la cruz para que usted y yo, a través de Él, seamos salvos y nuestros nombres sean escritos en el Libro de la Vida. Cristo Jesús fue enviado como SALVADOR, pero cuando regrese, lo hará como JUEZ.

Así que la próxima vez que vaya a repetir el tradicional pésame: “Dios lo reciba en el cielo", piense en lo que nos advierte el apóstol Pablo: "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
” 1 Corintios 6:9-12

Queda claro entonces, en esta vida tenemos que decidir dónde iremos a parar después que atravesemos el valle de la muerte.
En Romanos 5:1 dice: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”

Y termino con esta pregunta muy directa: Si usted se muere hoy, ¿dónde pasará la eternidad?

Si desea saber más sobre el tema, escríbame y con gusto seguiremos la conversación.

Ernesto Pinto
www.encuentro.ca

Algunos textos de reflexión:

2 Tesalonicenses 1: 5-12
Mateo 13: 47-50
Juan 3: 16-21
Mateo 25:31-46
Apocalipsis 21:8
 

 

¿Cómo reconciliarse con Dios?

“Venid luego y estemos a cuenta; si tus pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, y si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18). De esta manera Dios convoca a todo ser humano a restablecer la relación entre ambos.

El razonamiento común de la gran mayoría de las personas que han vivido haciendo del pecado una práctica es que en esas condiciones no pueden osar acercarse a Dios. Pero lo que ignoran ellas es que El no anda buscando en particular a personas de conducta o moral intachable o a aquellos que nunca han experimentado la frustración de vivir en medio de la podredumbre del pecado. Cuando algunas personas cuestionaban al Señor Jesucristo por que entraba a la casa de un hombre de mala fama y odiado por la gente de esa ciudad, él les contestó: “Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento”.

Dios busca precisamente a aquellas personas que andan muy alejadas de El. El Señor sabe que mientras el ser humano no restablezca su relación personal con El, no podrá encontrar la paz y la felicidad que anda buscando. Un filosofo llegó a esta sabia conclusión: “En el corazón del ser humano hay un vacío muy grande, que no puede ser llenado por nada ni por nadie, sino sólo por Dios”.

El ser humano fue creado por Dios para vivir en relación estrecha con El. Alejado de su Creador el ser humano jamás podrá vivir equilibradamente en paz y felicidad. Lo que toda persona necesita, cualquiera sea su condición actual, es reconocer que ha vivido alejado(a) de Dios, pecando y causando dolor al corazón de Dios, como cuando un padre ve que su hijo(a) anda totalmente descarriado. Pero a diferencia de los seres humanos, Dios siempre está dispuesto a perdonar y a recibir a ese hijo pecador. “Y al que a mí viene, no le echo fuera”, dice el Señor Jesús.

Si bien la Biblia dice que “la paga del pecado es muerte”, también dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. La muerte del Señor Jesucristo es el medio que Dios proveyó para que el ser humano pueda obtener el perdón de Dios y así restablecer su relación con El.
Qué debemos hacer para restablecer esa relación con Dios? Una oración sincera y sencilla, como la siguiente: “Señor, reconozco que he vivido alejado(a) totalmente de Ti, ofendiéndote con mis actos. Estoy arrepentido(a) de lo que hice, y por eso te pido perdón. Acepto la muerte del Señor Jesucristo, y creo que su sangre derramada cubre ante Ti mis pecados. Ahora le acepto a El como mi Salvador personal. Abro la puerta de mi corazón y le invito a que entre a mi vida y sea El quien la dirija de aquí en adelante. Amén”.

Si usted ha orado de esta manera, a partir de este momento empieza una nueva vida. La Biblia dice: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas”.

Hay tres cosas que usted ha obtenido al hacer esta decisión:

1)Todos sus pecados han sido perdonados.(Isaías 1;18-28)
2)Es un hijo(a) de Dios. (San Juan 1:12) “Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios’
3)Tiene vida eterna. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida esta en su Hijo (1 Juan. 5:11).

También hay tres cosas que debe hacer de aquí en más:

1)Leer la Biblia diariamente. De esta manera conocerá más de Dios.
2)Ore diariamente. Orar es hablar con Dios, como un hijo habla con su padre.
3)Busque una iglesia donde pueda crecer espiritualmente y servir a Dios.

Finalmente, nos gustaría recibir un correo suyo para que nosotros también demos gracias a Dios por la decisión que acaba de hacer. Nuestro correo electrónico es: info@encuentro.ca

Dios le bendiga abundantemente.

Su amigo Ernesto Pinto
 

 

Cosechando lo que sembramos


¡Feliz Día del Padre! Aquí en Canadá, celebramos el día del Padre esta semana. Entiendo perfectamente bien que NO en todos los países se celebra el día del padre en el mes de Junio; pero como todos tenemos un Papá, Vale la pena celebrar!

Me imagino que este día muchos hijos estarán mostrando su amor en diferentes maneras a sus padres, y otros estarán deseando haberlos tenido presentes en su vida, ya que lamentablemente muchos padres abandonaron emocionalmente a sus hijos y no hablo de los que los abandonaron físicamente.

Comienzo reflexionando sobre el legado de Dios sobre la humanidad. En primer lugar El (Dios) demanda responsabilidad a los padres. Leo del libro de Deuteronomio 6: 5-7 “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerza y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”.

Luego leemos que El delega la responsabilidad a los padres de transmitirlas sobre sus hijos en todo tiempo;

“y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes”.

Que gran responsabilidad; recuerda que para cosechar buen fruto tienes que sembrar;

¡Felicito a todos los padres, abuelos, tíos, hermanos que han tomado la responsabilidad de criar hijos, nietos, sobrinos y hermanos saludables emocionalmente; y les deseo que hoy se gocen al saber que si ha valido la pena el sacrificio!

Recuerda que tus hijos siempre quieren ser como tú.


Lee la siguiente historia:

Papá ... yo quiero ser como tú (tomado del Internet)

Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal. Pero yo estaba de viaje … ¡tenía tantos compromisos!

Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, y comenzó a hablar cuando yo no estaba... ¡Cómo crece mi hijo! ¡Cómo pasa el tiempo!

A medida que crecía, mi hijo me decía:
— ¿Papá, algún día seré como tú? ¿Cuándo regresas a casa, papá?
— No lo sé, hijo, pero cuando regrese, jugaremos juntos; ya lo verás.

Mi hijo cumplió diez años hace pocos días y me dijo:
— ¡Gracias por la pelota, papá!, ¿quieres jugar conmigo? 
 Hoy no hijo; tengo mucho que hacer.
— Está bien papá, otro día será.

Se fue sonriendo, siempre en sus labios las palabras: «Yo quiero ser como tú».

Mi hijo regresó de la Universidad el otro día, todo un hombre. 
— Hijo, estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco.
— Hoy no papá, tengo compromisos. Por favor, préstame el auto para visitar a algunos amigos.

Ahora ya estoy jubilado, y mi hijo vive en otro lugar. Hoy lo llamé:
— !Hola hijo, ¿cómo estás? ¡Me gustaría tanto verte! – le dije.
— Me encantaría, padre, pero es que no tengo tiempo. Tú sabes, mi trabajo, los niños... !Pero gracias por llamar, fue increíble oír tu voz!

Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo había llegado a ser como yo ...
 

 

Rosas para mi Madre:

Poema:

Mi madre es una Rosa, mi padre es un clavel,
Yo soy un botoncito acabado de nacer.
Cuando estaba pequeñita, me abrazabas con tus brazos.
Ahora que estoy grande, me agarras a leñazos.

Aunque nos cause risa; pero este poema es una realidad para algunos.

Me trae recuerdos de mi niñez, ya que cuando estaba en la escuela, lo recitábamos a nuestras madres durante la celebración del día de las Madres.
Recuerdo que nos parábamos enfrente de nuestras madres y con mucho amor se los dedicábamos; abriendo y cerrando nuestros brazos haciendo acciones del pecho hacia ellas en muestra de nuestro amor.

Muy bien lo dice el poema, cuando somos pequeños recibimos mucho amor, todo es amor y atenciones; pero cuando crecemos todo es diferente, muchas veces algunos recibimos mas rigor de nuestros padres, y si eso pasa; es porque lo merecemos.

Recuerdo que mi madre fue muy estricta pero también recuerdo que ella siempre nos decía, si los castigo es porque los amo y es por el bien de ustedes.

Quizás cuando somos pequeños no lo entendemos; sino es hasta que uno es madre, que nos damos cuenta; y es allí donde decimos “Ahora entiendo a mi Madre”.

Leemos en la escritura; “Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere” Proverbios 3:12.

¿Has experimentado el amor de Dios en tu vida? ¿Ha usado Dios a tu madre para apartarte del peligro?
Dios nos ha dado la bendición de ser padres, y con eso nos ha dejado la responsabilidad de criar a nuestros hijos en amor y disciplina, así es que somos responsables por la crianza de nuestros hijos”.

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” Proverbios 22:6


Felicito a todas las Madres en su día, y a todos los hijos les pido que le lleven “Rosas a su Madre” y que les honren. “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”
Efesios 6:1-2


Dios les Bendiga


Marina Pinto
 

 

Mi Experiencia en la “Via Dolorosa” por Marina Pinto

Preparándome con anticipación para mi viaje a Israel “La Tierra Santa” en el 2012, estaba muy contenta de tener la oportunidad de ir y conocer el lugar donde tantas personas me habían hablado de ser un lugar muy especial. Pero nadie me había hablado de la experiencia personal que habían tenido al visitar esos lugares, y yo no me imaginaba el impacto que tendría al caminar por los diferentes lugares donde nuestro amado Salvador caminó con sus discípulos. Lugares donde El hizo muchos milagros, sanando enfermos, alimentando al hambriento, perdonando a los pecadores, restaurando al caído y aun el lugar en donde el fue victima de humillación, vituperio, calumnia, y maltrato físico y el pensar que todo lo sufrió porque nos amo a ti y a mí, y ese lugar es llamado “La Vía Dolorosa”.

“Si” fue este el camino que nuestro Señor recorrió desde el lugar donde había sido sentenciado hasta el “Gólgota”. “Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera.” (Marcos 15:22)

Fue cuando caminé ese trayecto tan inclinado llamado “La vía Dolorosa” ya que fue un trayecto de “Dolor” para nuestro Señor.


Puedo imaginarme que había mucha confusión; los vendedores gritaban anunciando su mercadería, otros acusando a nuestro maestro, otros quizás lloraban al caminar a la par de nuestro maestro, mostrándole apoyo.

Fue allí; cuando mis lagrimas comenzaron a rodar en mis mejillas al pensar que hubo un momento en que yo ya no podía seguir mas caminando esa cuesta tan elevada y sentía que no podía respirar, que me ahogaba del cansancio, sentía mucha sed, fue allí en donde comencé a llorar mientras caminaba con mucho esfuerzo, y pensar que nuestro maestro tuvo que caminar ese trayecto y aun mas el tuvo que hacerlo cargando esa pesada cruz sobre sus hombros.
Mis pies no aguantaban más, sentía que me daban calambres, la calle era muy inclinada.

Si mi amigo(a) eso es lo que sentí al caminar ese trayecto de dolor; así es ya que fue lo que nuestro maestro vivió al hacerlo “Mucho Dolor” y al llegar hasta el lugar en donde le pusieron en la Cruz clavándole sus manos y sus pies, y coronándole con una corona de espinas, y aun se burlaron de el, repartieron sus vestidos “ Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellos(B) para ver qué se llevaría cada uno” (Marcos 15:22)


Muchos le injuriaban y le decían “Sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz” mas era el plan de Dios que esto sucediera.


En su cuerpo humano Jesús sintio dolor, se sintió desamparado “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado” Marcos 15:34


36 Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber,(G) diciendo: Dejad, veamos si viene Elías a bajarle.
37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.
38 Entonces el velo(H) del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
39 Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.

Si mi amigo “Él era y es el hijo de Dios, y muchos fueron ciegos al no reconocerlo.

Mi deseo es que tu no seas ciegos como ellos y que le reconozcas ahora si no has tenido la oportunidad, hoy es el día ¡El te espera con sus brazos abiertos!

Si un día tienes la oportunidad de visitar La Tierra Santa te invito a que te prepares de antemano para la experiencia; y te aseguro “Que nunca serás igual”. Me pasó a mí.

Recuerda que el dio su vida por nosotros “Nadie ama tanto como el que da la vida por aquellos que ama” y él lo demostró.

Lo único que pude hacer durante ese trayecto fue agradecerle por el Sacrificio que hizo porque nos amaba tanto.

Regocíjate ya que nuestro Salvador vive; el venció la muerte ¡Aleluya!

Marina Pinto
 

 

¡Que Frío!

Cuando era joven salí de mi cálida y húmeda ciudad, con una pequeña maleta y un enorme saco de sueños...

Así fue como llegué a una ciudad muy fría, donde había que abrigarse mucho para poder salir. Nunca había experimentado la nieve y fue todo un espectáculo ese día para mí, poder ver esas blancas hojuelas caer desde el cielo. Mientras caminaba por esas frías calles de Chicago, podía ver el (humo) aliento que salía de la boca de las personas cuando caminaban arropadas con sus abrigos y bufandas, mientras llevaban las manos en los bolsillos.

A pesar del frío y los riesgos desconocidos de aquel clima para mí, levanté mis manos al cielo, abrí mi boca y empecé a saborear la nieve; en pocos minutos aquella “harina” me había cubierto casi completamente.

 Aún en ese intenso frío, encontré personas que tenían el corazón caliente, gente amable, positiva y con esperanza. Ellas, a pesar de las circunstancias, disfrutaban decirme que había una razón para vivir; así aprendí que el frío no debe apagar la esperanza, el amor y las ganas de hacer las cosas bien. Hay que poner buena cara al mal tiempo como decía mi madre, hay que transformar las cosas duras de la vida en algo bueno y positivo. El frio debe invitarnos a vestirnos de la confianza en Dios, a ponernos los guantes de la ayuda al prójimo, a cubrirnos con la bufanda de la fe, a esforzarnos por mantener un clima de calor y paz en todo lo que hagamos.

Me animé a escribir esta nota, porque recibí una consulta a través del correo electrónico de un corazón, a mi juicio, cargado del “frio” del rencor, “congelado” por la falta de perdón. La “nieve” de la desesperanza había llevado a esta joven a decir: -“No quiero perdonar a mí papá, porque me abandonó y no estuvo cuando más lo necesité....”

¡Qué duro es el frío de un corazón que se resiste a perdonar!

En la oración del Padrenuestro Cristo nos enseña a decir: “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” Mateo 6:12. En otro pasaje nuestro amado salvador nos DEMANDA a perdonar: si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes...” Mateo 6:15.

La falta de perdón es el hielo que produce el rencor y el odio, que como un cáncer, van pudriendo poco a poco de modo irremediable tantos corazones. Un corazón congelado por la ausencia de Dios, solamente respirará miedo a la vida, al futuro, a la vejez, a la enfermedad. Un corazón paralizado por la falta del calor del Espíritu sólo producirá muerte a su alrededor, pero eso no le ocurrirá a los que siembran para el Espíritu, pues así lo dice Su Palabra en Gálatas 6:8.

Decile adiós al frío de la incredulidad y bienvenido al sol de la alegría y de la paz interior, que sólo Cristo nos puede dar.

Recuerda las cálidas palabras de Jesús: “... Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.”  Lucas 5:31-32

El sol de la esperanza brilla hoy para todos. Nuestro padre eterno quiere cambiar el llanto por una nueva canción. Creer en lo que Cristo hizo por nosotros en aquella cruz, es lo que nos hará sonreír.

Ninguno de nosotros puede controlar la temperatura exterior, pero sí mantener el calor de nuestro interior, el del espíritu.

¡En Cristo hay perdón!

 Ernesto Pinto

 

 

El Mujeriego

Amigo, Ernesto, la verdad es que no soy cristiano y mi vida es un enredo. Yo me equivoqué; me dejé llevar por las pasiones y el deseo y me involucré con una mujer que fue sólo una aventura y fruto de todo eso nació un niño. Como yo no amaba a esta mujer la abandoné y nunca me hice cargo de este niño; pues, no siento nada por ella. Yo sé que el niño no tiene la culpa pero no puedo hacer nada.

Al pasar los meses de esa aventura, entró en mi vida otra mujer que al igual que la primera, nuestra relación se basó solo en sexo y sexo y como imaginará también nació una niña. Y yo actué de la misma manera que el niño anterior. No la acepté, ni me responsabilice por ella.

Pero ahora que han pasado unos 5 años me siento muy arrepentido de esto y quisiera remediar todo lo malo, y poder ayudar a estos niños. Pero lo que pasa es que esta vez estoy muy enamorado de una mujer quien tiene un bebé de un compromiso anterior. Y, a ese niño, yo lo quiero y ella sabe que yo lo quiero y lo amo, pero yo nunca le he dicho de las cosas que me han pasado y de los niños que hay en mi vida. Sin embargo, yo viajé a otro país para que se calmara todo, pero que voy en este país es peor. Cada día que pasa me recuerdo de todas las cosas que he hecho, y por eso no quiero que esta mujer, de la que estoy enamorado, que sufra y solo quiero encontrar una solución. Me falta valor para todo, pues, me siento derrotado ante todo, por todas las cosas que me han pasado y deseo alguna solución. La verdad es que cada día que pasa mi tormenta crece más y más. Espero alguna respuesta pronto. Pues, no soy cristiano y no sé como solucionar esto.

Un peruano arrepentido


Respuesta

Mi amigo, cuando uno daña a otra persona, la conciencia nunca nos dejará descansar. Es el reloj despertador que Dios ha implantado en nuestro espíritu. Pero de nada sirve si solo tenemos un “ataque de conciencia” ¿Cómo podemos actuar para ese “lastimar” de conciencia? Solo con acciones concretas que nos lleven a corregir la situación por la cual nuestra conciencia está agitada.

Me alegra escuchar la palabra “estoy arrepentido”. ¿Qué significa arrepentirse? Dar un giro de 180 grados. Ir en una dirección y volverse en la ruta contraria. Nuestro Dios es el Dios que se goza en darnos una segunda oportunidad.

Si genuinamente te has arrepentido de haber abandonado a tus hijos, nunca es tarde para tomar responsabilidad. En tu caso arrepentirse significará que tendrás que tomar responsabilidad por los hijos a los cuales les negaste tu amor y apoyo.
Te animo a que te contactes con las madres de estos niños y les comuniques tu deseo de ayudarles económicamente y si es posible ser parte de la vida emocional y espiritual de tus hijos. Así el arrepentimiento se convierte en hechos.

Te cito aquí parte de lo que escribiste para poder darte algunas ideas."Pero lo que pasa es que esta vez estoy muy enamorado de una mujer quien tiene un bebé de un compromiso anterior. Y, a ese niño yo lo quiero y ella sabe que yo lo quiero y lo amo, pero yo nunca le he dicho de las cosas que me han pasado y de los niños que hay en mi vida.” Que bueno saber que no solo amas a la mamá, sino también al hijo que no es tu hijo. Esa es una actitud loable. Necesitamos más padrastros buenos y amorosos en un mundo de madres solteras. Al “sembrar” amor en este niño que no es tuyo, tal vez los hijos que abandonaste “cosecharán” amor de sus respectivos padrastros.

Insistes que no eres cristiano, y por ello entiendo que no has entregado tu vida a Cristo. Bien, no esperes más. Hoy es el día de salvación. (Hebreos 3:15) Dios está disponible para ti. Aceptar a Cristo para salvación de nuestras almas es sencillo. Simplemente tienes que aceptar que tu, como toda la raza humana somos pecadores, (Romanos 3:23) y que Dios dio el regalo de la salvación al enviar a su único hijo para pagar el precio en aquella horrible cruz. (Juan 3:16)

Te dije que esto es simple; lo único que requiere es verdadero arrepentimiento (2 Pedro 3:9) e invitar a Cristo al corazón. Si deseas puedes repetir esta oración: “Señor Jesus, te entrego mi vida. Ven a mi corazón. Se que muchas veces he pecado contar ti, pero hoy decido aceptar el sacrifico que hiciste por al morir en la cruz. Hazme un hombre nuevo por el poder de tu Espíritu Santo. Amen.”

Mi amigo, la Biblia nos enseña que la muerte en la cruz es la que nos justifica delante de Dios. Justificados, pues por la fe tenemos paz par con Dios. (Romanos 5:1) Él nos ha prometido un nuevo comienzo. Lee: 2 de Corintios 5:17 “Por lo tanto, si alguno está en Cristo es una nueva creación.”

Ahora que Cristo ha venido a ser dueño de tu corazón, te aseguro que El te dará la fuerza y la voluntad de no huir más de tus responsabilidades. El te dará la gracia para que respetes el matrimonio y que entiendas tu responsabilidad como padre. Ningún niño ó niña merece ser abandonado por su padre.

Que Dios te ayude.

Espero que sigamos en contacto.

Dios te ama y yo también.
Ernesto Pinto

 

 

Decide caminar tu futuro sin las piedras del rencor
Por: Ernesto Pinto

Esta es época de reflexión, de reconciliación y de nuevos comienzos.

Siempre hago una pausa y medito en la GRACIA de Dios derramada en este año que está agonizando y elevo una oración poniendo mis planes y aspiraciones en las manos de aquel que me ama. El proverbio 16:33 nos dice esto: “La suerte se echa en el regazo; Mas de Jehová es la decisión de ella.” Si lo parafraseamos lo diríamos así: “Todos mis planes, proyectos y decisiones para el futuro los elaboro en mi mente, pero nunca olvido que Dios es Él que tiene el control.”

La prepotencia de creer que YO tengo y hago lo que me da la gana, en el 2015, va en contra del espíritu de sumisión al Creador del universo. El Apóstol Santiago nos deja esta enseñanza que deberíamos recordar todos los días. Leemos : “ ¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.” Santiago 4:13-15

Desde que comenzó el mes de diciembre he tomado unos minutos cada día para AGRADECER, MEDITAR y discernir la voluntad de Dios para mi vida, familia y ministerio para este próximo año. Aquí algunas de mis reflexiones breves que escribí en estos días.

“Nuestro futuro está en las manos de Dios pero nuestra fe lo activa.” Romanos 8:28

“En este mundo de bulla, de luces, de ausencia de paz, esta es la mejor época para decirle “Bienvenido a mi corazón” al Príncipe de Paz. Alejemos de nuestro corazón la guerra, la violencia y reconciliémonos con el perdón, hagamos que esta Navidad sea una Navidad de Paz, sea una Navidad llena de Dios.” EP

“La historia de un establo: El amor es la fuerza que explotó en aquel humilde pesebre. Escena maravillosa, donde los Ángeles se fundieron con unos sudorosos pastores, y una humilde campesina asustada escuchaba el escandaloso llanto del Dios haciéndose Carne..... (Qué lindo como lo describe el apóstol Pablo en Filipenses 2:5-11).” EP

“El nuevo año se vive en armonía. Decide caminar tu futuro sin las piedras del rencor y llegarás a una tierra que fluye leche y miel. Encontrarás el amor que habías perdido, la dulzura de la alegría que reinaba cuando podías mirar a la cara a tu congéneres.” EP

“Mil años, para ti, son como el día de ayer, que ya pasó; son como unas cuantas horas de la noche. Arrasas a los mortales. Son como un sueño. Nacen por la mañana, como la hierba que al amanecer brota lozana y por la noche ya está marchita y seca.” Salmos 90:4-6

¡Feliz Año Nuevo!

Recuerde que los sueños solo se realizan cuando abandonamos la cama y las excusas. EP/14
 

 

Navidad, Tiempo de alegría

Estimado consejero y amigo,

Saludos y gracias por vuestro esfuerzo en ayudar a las familias como la mía.

Mi inquietud es en relación a esta época navideña.  Todos sabemos que  debería ser de alegría, pero para mí se vuelve una época oscura y de mucha tensión.

Vivimos en los Estados Unidos y deseamos pasar las fiestas con nuestros seres queridos.  El problema es que mi esposo quiere pasar estas fechas con su familia y yo con la mía; la distancia entre las dos familias es considerable y no podemos ir de un lugar a otro.  Este dilema me predispone ya se que tendremos discusiones y pleitos alrededor del tema. 

En alguna ocasión optamos por separarnos pasando la navidad él con sus padres y yo con los míos y en Año Nuevo nos reuníamos para pasarla juntos. Sin embargo no estoy segura de estar haciendo lo correcto, ya que también tenemos que decidir con quien se van los niños, como si estuviéramos divorciados. ¿Qué debo hacer?

Gracias y espero su respuesta.

La desesperada en Navidad

 

Respuesta:

Apreciada amiga, gracias por su consulta y tiene toda la razón para mucha gente este es una época de muchas tensiones: Algunos por la famosa tradición de regalar, provocada por el mercadeo y obsceno consumismo de nuestra sociedad, (y, la verdad que con lo regalamos nunca se queda bien con nadie), otros por el recuerdo de un pariente que ya no está con ellos y otros como ustedes por la ausencia de sus parientes. Paradójicamente esa confusión y vacío, que se crean muchos en esta temporada solo la puede llenar  aquel que es la RAZON DE LA CELEBRACION: CRISTO quien naciera sin mucha pompa en un humilde pesebre (San Mateo 2). Y El nos invita a vivir en armonía y amarnos unos a los otros.

En relación a su pregunta, mi recomendación sería que  re-evalúen lo que celebran en esta época. Si es a ese Cristo que nació en el pesebre y que también ha nacido en el corazón de nuestra familia, entonces es fácil, solo hay que abrir el dialogo y hacer un plan a largo plazo. El cual podría ser lo siguiente: Una navidad decidan pasarla en familia, ya que es importante que nuestros hijos aprendan y compartan tradiciones con su primera familia. Agregaría que es importante que nuestros hijos nos escuchen a nosotros contar la historia de la Navidad. Explicarles a ellos que la fecha cuando Cristo nació, nadie lo sabe y que eso (la fecha) no es lo que celebramos sino el hecho que un día Dios envió a su único Hijo a nacer en este confuso mundo (Gálatas 4:4) para traernos salvación. Que buena oportunidad para evangelizar a nuestros hijos.  (Juan 3:16)

El siguiente año podrían ir todos juntos a casa de los parientes del padre y el siguiente a los parientes de la madre. Y comprometerse a respetar el acuerdo que hagan.

Espero que estas ideas ayuden a cambiar esa Confusa NAVIDAD, en una verdadera FELIZ NAVIDAD donde Cristo es honrado en vuestra familia.

Para los que buscan el verdadero sentido de la Navidad: Jesus es la razón de la celebración.

Ernesto Pinto

Otro texto que tiene referencia  a la Navidad:

Lucas 2: 1 a 20

 

NO Adulterarás

Lágrimas, angustia, ansiedad, desesperación, culpa, tensión, vergüenza, rabia: estos son síntomas físicos y psicológicos, propios de una pareja donde hay desconfianza, donde hay adulterio.

Mi amigo, el adulterio es uno de esos pecados que trae consecuencias más profundas que otros pecados. No dije que hay un pecado más grande que otro: dije que trae consecuencias más funestas que otros pecados. ¿Porque? En uno de los mandamientos, Dios nos ordena. “NO ADULTERARAS”.

Mas tarde Cristo lo lleva a otro nivel. Ya no es solamente el acto físico del adulterio, pero en la ley de Cristo se nos prohíbe darle rienda suelta a la lujuria y la misma se da en el pensamiento y el corazón. Aquí cito a Cristo Jesús:” Habéis oído que se dijo: ``NO COMETERAS ADULTERIO. Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón. Mateo 5:28

Mas tarde el apóstol Pablo lo explica de esta forma: Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo. 1 Corintios 6:18

Compartimos la inquietud de una oyente:

 ¿Valdrá la pena luchar por mi matrimonio?

 Apreciado consejero,

Me atrevo a escribirle porque estoy al borde de la locura, y la razón es que mi matrimonio que era casi perfecto, ahora se ha convertido en una pesadilla.

Hace unos meses mi esposo me confesó que me engañó con otra mujer; en ese momento de la noticia yo estaba embarazada. Esa triste realidad me afectó mucho. Yo no quiero que mi matrimonio se destruya pero la verdad ya no sé qué debo hacer, ¿irme o perdonarlo?

Él dice que se siente confundido y que no sabe lo que sienta por mí; él ya no es lo mismo de antes.

Usted comprenderá. Yo vengo de un hogar cristiano y por mis valores yo creo que el matrimonio es para toda la vida,  pero la verdad es que no puedo verle la cara sin imaginarme que estuvo con otra mujer. Muchas veces me repite que está conmigo por su hija.

¿Qué hago, pastor? Por favor ayúdeme. ¿Valdrá la pena que siga luchando por mi matrimonio? O, ¿doy por terminado esta relación?

Por favor contésteme.........

Respuesta:

Mi amiga, luchar por el matrimonio y el bienestar de los hijos siempre es saludable. Pero hay que ser sensatos, y reconocer que los problemas hay que tratarlos y buscar siempre la solución. Los problemas no se arreglan con el paso del tiempo o quedándose callada.

Hay que buscar la razón por la que su marido buscó refugio en otra mujer. Para usted el matrimonio era “casi perfecto” pero obviamente para el no. Hay que buscar cómo resolver “el casi”.

En la vida real no hay matrimonio perfecto. Muchas veces nuestra óptica utópica de la relación es lo que no nos permite abrir los ojos a lo que nos está pasando y cerramos la puerta a una verdadera comunicación. Y, luego aparecen “los casi” como este: “casi fuimos felices”  “casi llegó a amarle” … “casi me comprende” etc.

En su nota usted  me dice: “yo vengo  de un hogar cristiano y por mis valores yo creo que el matrimonio es para toda la vida.”   Le felicito, pero quiero recordarle que para bailar tango se necesitan dos. En un matrimonio es igual, aunque seamos diferentes tenemos que unificar nuestros valores; también, su marido tiene que cooperar y reconocer que necesita ayuda y mejorar la comunicación entre ustedes.

Ahora, mi pregunta para usted es ¿Por qué razón su marido confesó la infidelidad?  ¿Es porqué lo agarraron con las manos en la masa?  O, ¿por arrepentimiento genuino? Si es por lo segundo, entonces “casi” tenemos el problema resuelto.

Señora, me permito recordarle que además del valor de que el matrimonio es para toda la vida; otro de los valores cristianos (y es el que menos practicamos) es el perdón. ("Pero si ustedes no perdonan, tampoco su Padre que está en el cielo les  perdonará a ustedes sus pecados." Marcos 11:26) Es pues imperante para nosotros los seguidores de Cristo perdonar.

Ahora bien, sobre el tema del perdón, hay aquí dos opciones:

Primera: si su marido NO pide perdón, usted como cristiana puede decidir perdonarlo, para salud de su propia alma, pero eso solo la beneficiara a usted y no resolverá el conflicto como pareja.

Segunda: si su marido solo confesó y no pidió perdón, la confesión es “casi perfecta”.  Su marido necesitará pedir perdón y ese será el comienzo de una reconciliación y el comienzo de un proceso de una nueva forma de comunicarse en su matrimonio.

Por ultimo permítame decirle: No pierda la esperanza. Acérquese a Dios y pida su intervención en vuestra relación. Mucha gente busca ayuda por todos lados, hasta en la brujería y nada le funciona, porque han sacado a Dios de sus asuntos familiares. Vuélvase a El. (Jeremías 33:3 dice: “Clama a mi y YO te responderé.”)

Nuestro Dios  es un Dios de milagros y si usted se lo pide, El hará un milagro en el corazón adultero de su esposo. Pero también pida para usted mucha gracia, amor y sabiduría  (Gálatas 5:22, 23) para resolver la crisis y dialogar con transparencia con su esposo. (Favor leer Efesios 5)

Ernesto Pinto
www.encuentro.ca

 

 

 

 

Aprendiendo a Despojarnos

(de Marina Pinto)

¿Te has preguntado que te llevarás cuando te mueras?
Esta fue la pregunta que vino a mi mente y me hizo reflexionar hace algunas semanas atrás cuando me di cuenta, que la decisión que habíamos tomado mi esposo y yo nos llevaría a una nueva etapa en nuestra vida.

Al meditar en las escrituras pude entender que en esta vida somos extranjeros; aquí cito unas palabras de las escrituras; “Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como todos nuestros padres; y nuestros días sobre la tierra, cual sombra que no dura.”
1 Crónicas 29:15

Viviendo una vida en el ministerio, hubo cambios en nuestras vidas y nuestra familia, que nos han llevado a tomar decisiones que afectarán nuestro futuro, más ahora que nuestros hijos son adultos y han dejado su nido.

Acompañando a mi esposo y viajando por diferentes tierras, he aprendido a acomodarme a diferentes lugares y situaciones, y en nuestro trayecto nos hemos encontrado con lindas personas que nos han tendido una mano amiga dándonos su apoyo y albergue cuando lo necesitamos.

Algunas veces me he sentido que ya no sé de donde soy como dice una canción popular “No soy de aquí ni soy de allá” pero siempre he tenido la esperanza que no importa a donde esté, siempre regresaré a mi casa de muchos años. Mas sin embargo esta vez fue diferente, ya que antes de nuestro ultimo viaje de ministerio vendimos nuestra casa y no fue hasta que regresamos, que me di cuenta que habíamos cometido, no un error, pero si algo a lo que yo no estaba preparada, a despojarme de mis pertenencias y a los recuerdos de muchos años, ya que dejaríamos la casa en donde nuestros hijos crecieron la mayor parte de sus años, la casa en donde hemos vivido por mas largo tiempo, y nos moveríamos de una casa a un condominio pequeño, por lo que ya no tendríamos el mismo espacio.

Al principio sentí que no iba a acostumbrarme pero fue cuando reflexioné y oré al Señor y le pedí que me diera claridad y paz en el paso que habíamos tomado, y el Señor me mostró una palabra “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”. Mateo 6: 19-20 Y esta fue la frase que mas me hablo donde dice “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” Lucas 12:34

Fue aquí donde recordé que el Señor nos enseña a no aferrarnos a lo material, porque cuando lo hacemos, entonces sufrimos y me hizo recordar que cuando me muera, nada me llevaré. ¿Entonces porque aferrarme a lo que no me llevaré? “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.” Hebreos 13:14

Así es que gracias al Señor me dio de su paz y me gozaré con lo que tengo, lo más precioso tengo a mi familia y mas aun, pronto seremos abuelos.
Disfruta a tu familia que es lo más importante.


Bendiciones.


Marina Pinto.

 

El noviazgo y la tentación sexual

Hola querido consejero

Al buscar su ayuda, más que una respuesta, lo que necesito es un consejo, ya que no sé cómo sobrellevar esta situación por la que estoy pasando. Yo soy una creyente, y hace tres meses quede embarazada. Cometí el pecado de fornicación. Cedí a la tentación y ahora estoy pagando las consecuencias.

No sé cómo explicarle lo que pasó. Por el joven con el que me enredé yo no sentía nada. Ahora sé que yo soy la culpable de todo lo que pasó. Ya le he pedido perdón a mi Dios; me he arrepentido y estoy dispuesta a restaurarme. Ha sido “una larga noche”; nada fácil para mí. Me he sentido mal, pero muy mal. Hasta pensé en quitarme la vida, pero doy gracias al Señor y a su Espíritu Santo que me ha consolado y creado en mí un corazón verdadero y arrepentido.

El joven con el que estuve también se está restaurando. Me busca, pero yo no quiero nada con él. Yo no quiero casarme con él porque no lo amo. Sé que lo que pasó no fue por amor, y no quiero fallar una vez más. Quizás muchos piensen que eso no es lo correcto y que yo debería de casarme con él, pero yo no lo veo así. El matrimonio es cosa sería, y sé que para casarse debemos estar verdaderamente enamorados, no solo por cubrir las apariencias o por un bebe que viene en camino.

Ahora esta es mi inquietud: Hace unos días un hermano de mi congregación se me acercó y me dijo que debo presentarme ante la congregación y confesar todo lo que pasó. El dice que si no, yo seré un mal ejemplo para otras jóvenes.

La verdad es que eso me ha desconcertado un poco. Yo nunca he leído en la Biblia que uno tenga que hacer tal cosa. Le comento que yo he hablado con el pastor y él no me ha dicho nada de eso. ¿Qué debo hacer? Necesito su consejo. Yo sé que no me debo sentir culpable, sino que debo de confiar en el perdón de Jesus y seguir buscándole. Pero ahora no sé qué hacer. ¿Es verdad que debo de hablar a la congregación, o quizás salir de ella?

Muchas gracias por su respuesta y su consejo.


Respuesta:


Apreciada amiga, gracias por escribirme en estos momentos de mucha confusión para ti. Lamento que esta persona que te demandó que sufras una vergüenza más no haya entendido claramente que a la oveja perniquebrada, hay que restaurarla, que al hijo pródigo hay que recibirlo con los brazos abiertos; hay que ponerle Nuevo vestido, hay que abrazarlo. Yo tampoco he leído en la Biblia que cuando uno le falla al Señor hay que presentarse ante la congregación y confesarlo públicamente. Lo que sí he leído en la primera carta de Juan 1:9 es lo siguiente: “Si confesamos nuestros pecados, (a Dios) Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.”

Entiendo que algunas congregaciones tienen estas reglas internas, pero son reglas propias de una determinada congregación. Nuestro Señor es un Dios de restauración.

Me alegro saber que has pedido perdón al Señor y sientes que el Espíritu Santo ha puesto verdadero arrepentimiento en tu corazón. Posiblemente las consecuencias las cosecharás por mucho tiempo, pero esa paz que trae el verdadero arrepentimiento te ayudará en el proceso de restauración.

Ahora reconozco que todo lo que sembramos cosechamos. Tú lo dices en tu nota y con mucha madurez: “Cometí el pecado de fornicación; cedi a la tentación y ahora estoy pagando las consecuencias”. Una consecuencia es ese embarazo inesperado.

Me alegro saber que has pedido perdón al Señor y sientes que el Espíritu Santo ha puesto verdadero arrepentimiento en tu corazón. Posiblemente las consecuencias las cosecharás por mucho tiempo, pero esa paz que trae el verdadero arrepentimiento te ayudará en el proceso de tu restauración.

Es triste escuchar que te enredaste con ese joven sólo por la tentación, o tal vez por la curiosidad propia de la adolescencia y no por amor. Estoy completamente de acuerdo contigo: No hay que casarse solo porque se cometió un error. En esto estás actuando con madurez. Sin embargo ¿Qué papel jugará este joven en la vida de esa criatura? ¿Ya pensaste en eso?

Como no tengo toda la información necesaria, mi sugerencia es que hables con tus padres, les pidas perdón a ellos, y les solicites toda la ayuda posible para que este niño o niña tenga el amor y el afecto de padre. O sea, que tu padre quiera darle el calor y la figura paterna que necesitará tu hijo/a. Aunque tu inquietud se centra más por lo de la congragación, yo estaría más preocupado por la salud emocional y espiritual de tu hijo/a.

Que Dios te ayude a mantenerte pura hasta que encuentres a aquel que será tu esposo. Y te digo esto con seriedad, ya que en nuestra sociedad las madres solteras son vistas como un blanco sexual.
Sigue fiel al Señor, y que el Espíritu Santo te siga ayudando. Que las lecciones aprendidas de esta caída sirvan para que tu vida y carácter sean moldeados por Dios, y que Él pueda usarte en la restauración de muchos. El verdadero arrepentimiento trae salvación y salud.

Dios te ama y yo también

Ernesto Pinto
 

 

Adicción a la pornografía

Mi querido consejero de almas en oscuridad,

Veo en este medio del Internet una forma de contar mi dolor escondido. Me da mucha vergüenza lo que voy a expresar, pero estoy desesperada y no sé a quien acudir.

Soy una persona cristiana por más de diez años; tengo 32 años de edad, y el problema es que hace un tiempo navegando en el Internet me topé con una página de pornografía y desde ese día, no puedo dejarlo y ya no encuentro que hacer,

Bueno, la verdad es que yo fui iniciada en la pornografía por un pariente mío que también me abuso cuando era adolescente. El lo que me mostraba eran revistas y yo ya había olvidado eso, pero hoy que en la privacidad de mi casa en el Internet he vuelto caer. Yo sé que usted selecciona las preguntas. Por favor, tome tiempo para darme una respuesta; ya que quiero ser libre de esto que me avergüenza. ¿Que me aconseja?

Adicta

 

Respuesta:

Mi amiga en primer lugar, te felicito por el valor que has mostrado al escribirme y pedir ayuda; ese es el primer paso para resolver este tipo de problema.

Como ya te diste cuenta la ventana de la pornografía es un pecado que se torna en una adicción, y hay que tratarlo como tal. Lamentablemente esta tecnología está siendo mal usada por muchos; muchas mujeres ahora luchan con esta atadura; También es cierto que muchas otras mujeres y hombres luchan con lo que llamamos “infidelidad virtual”.
Es decir, muchas personas casadas están faltando a sus votos matrimoniales secretamente con amantes “virtuales”. (Tema para otra oportunidad.)

Volviendo a tu situación. Me imagino que vas a la pornografía tratando de llenar un vacío (¿?) Eso es lo que buscamos en realidad con estas adicciones: llenar ese vacío de nuestra alma.

Salir de una adicción no siempre es fácil, pero si nosotros lo queremos, podemos. Lo primero que yo haría si estuviera en tus zapatos es: Pedir perdón a Dios (1 Juan 1:9). Dios es un Dios bueno y siempre está dispuesto a salvarnos de estas maldiciones del pecado.

También te recomiendo que hagas un pacto personal con Dios, en el cual le dices que someterás esa área de tu vida a su voluntad. Un pacto significa que puedes escribir en un papel tu compromiso de renuncia a esa adicción. En el mismo pacto tu le prometes a Dios, que la próxima vez que te veas tentada a ver pornografía, te detendrás a orar. Otra buena idea es buscar alguien de tu confianza en tu iglesia; le cuentes que estás luchando con tentaciones (con este tipo de adicciones hay que ser transparente, sin embargo hay que saber quien será nuestro confidente). Necesitas la ayuda de alguien para seguir tu promesa a Dios.

Posiblemente no va a ser fácil pero con la ayuda y el perdón de Dios, TODO ES POSIBLE. (Lucas 1:37) Seguro que si con sinceridad le clamas, El llenará ese vacío emocional que la pornografía nunca llenará.

Un consejo más: hay programas (filtros) para la computadora que podrías instalar que no permiten entrar a sitios que contienen pornografía; cuestan dinero pero en tu caso valdría la pena comprar un programa de estos.

Recuerda que Dios está para ayudarte y darte las armas para vivir una vida que Le glorifique.
(Efesios 6:10 – 18)

Si deseas, puedes escuchar este programa hice hace un tiempo atrás. . http://encuentro.ca/images/File/742enc_-_Infidelidad_Virtual.mp3

Que Dios te ayude y vivas en la libertad del Espíritu Santo de Dios.

Dios te ama y yo también.
Ernesto Pinto
www.encuentro.ca


 

Treintona, soltera y desesperada

Pastor,

Soy una joven cristiana en mis 30’s, tengo una carrera universitaria y un buen trabajo.

Lo que deseo consultarle, Dr. Pinto, es que en muchas ocasiones me siento muy deprimida y desesperada, ya que a mi edad no me he casado ni tengo un pretendiente. Como imaginará deseo casarme y tener hijos. Me siento sola.

He tenido muchas oportunidades con chicos que se me han acercado pero como usted comprenderá, quiero obedecer las leyes de Dios y hacer su voluntad, y lastimosamente la mayoría de ellos no son cristianos y no quieren compromisos para formar un hogar. Por este motivo ni siquiera me atrevo a pensar en tener una relación con ellos. En mi iglesia casi no hay jóvenes que pudiera considerar. El único noviazgo que tuve duró 4 años y hace 3 años terminamos porque él me fue infiel, aunque era un chico aparentemente "cristiano" y que íbamos juntos a la iglesia.

He escuchado que los tiempos de Dios son perfectos, pero soy humana y llegan momentos de desesperación a mi vida. Me siento vacía y sola, respecto a una relación de pareja y realmente desearía convertirme en ayuda idónea para un hombre. Mientras tanto busco hacer cosas para mantenerme constantemente ocupada y olvidarme del asunto.

Le he pedido mucho a Dios para que mi situación cambie, pero nada ocurre. Por momentos no encuentro la salida y cada día me siento más confundida en cuanto a mis sentimientos. A veces pienso que estoy afectando mi autoestima.

Como mujer de Dios, deseo actuar bajo Su voluntad, pero a medida que avanza el tiempo, me desespero más. La soledad es muy angustiante para mí.

Agradeceré mucho su consejo y comentarios con respecto a esta situación porque no sé qué más hacer.

Saludos,
“Soledad”

Respuesta,

Amiga, gracias por su consulta y darme la oportunidad de hablar de este tema que afecta a muchos/as cristianas/os evangélicos.

Realmente admiro y felicito a la gran cantidad de nuestros jóvenes que han decidido honrar a Dios en esta área.

He visto a muchos de ellos hacer pacto de pureza sexual en nuestros congresos juveniles. Es decir, deciden esperar hasta el día de su boda para activarse sexualmente.

Personalmente puedo hablar al respecto, ya que esa fue mi propia experiencia. Acepté a Cristo cuando apenas tenía quince años de edad y es para mí un verdadero gozo ver a estos creyentes “tomar su cruz” y seguir a Jesús y no UNIRSE EN YUGO DESIGUAL con un incrédulo como dice en 2. Corintios. 6:14 No os juntéis en yugo con los infieles, porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?”

Por otro lado la soltería, para nosotros los cristianos comprometidos, es más difícil porque hemos decidido, por santidad, no tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Añádale a eso lo que usted menciona: la soledad. Aunque la soledad no es propia de la soltería, muchos casados/as se sienten solos/as y caen en depresión por diferentes razones.

En el capítulo 7 de 1a. de Corintios, el apóstol Pablo trata este tema y recomienda que si no se tiene el don de continencia, que es mejor casarse que quemarse. Pero también dice que en la soltería tenemos mayor libertad de servicio al Señor.

Usted menciona dos cosas que debo de ampliar y las cuales cito textualmente: “a veces pienso que estoy afectando mi autoestima” y “me siento muy deprimida”
Esta última frase en particular la menciona en varias ocasiones.
La depresión, surge por varias razones. Sin pretender profundizar en esto, intuyo que esos momentos en que se deprime tiene que ver en que se enfoca en la soltería como un mal irremediable. Se ve a usted misma como una víctima, cuando en realidad posiblemente usted está luchando con las presiones sociales propias de nuestra cultura, como por ejemplo “si no se casa a cierta edad, ya la dejó el tren”.

La verdad es que si se enfoca en hacer la voluntad de Dios con gozo y esperar en oración, Él (Dios) a su tiempo responderá. No lo vea la abstinencia (soltera por opción) como una imposición religiosa, véalo como un deleite: “Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón”. Salmo 37: 4.
Esto definitivamente mejorará la autoestima.

Ya no viva más en el fracaso del pasado; digo esto porque asumo que su opinión de los hombres cambió por la traición de uno. Cito lo que me dijo en su nota: “el único noviazgo que tuve duró 4 años y hace 3 terminamos porque mi novio me fue infiel, aunque era un chico aparentemente 'cristiano' y que íbamos juntos a la iglesia”

Debe permitirse la oportunidad de confiar otra vez, víctimizarse sólo nos lleva al auto conmiseración y a rechazar las oportunidades que se nos presentan por estar atrapados en el miedo a volver a fracasar.

Espero que esto ayude y que su vida vuelva al gozo del Señor. No importa cuál sea la circunstancia, Él es suficiente y llena todos nuestros vacíos y temores.

“… Pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:11-13

“La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime más la buena palabra lo alegra.” Proverbios 12:25

Filipenses 4:6-7
Mateo 6:25-34

Adelante

Ernesto Pinto
www.encuentro.ca







UN DELINCUENTE NO NACE, SE HACE

Que hago con mi hijo?

Apreciado Pastor, le escribo esta pequeña nota para pedirle un consejo. Resulta que mi hijo de 22 años, está en cárcel por drogas. Él nunca ha querido ser responsable, siempre ha dependido de mi (Es mi único hijo.) Otras veces yo le he sacado pagando fianza, pero ahora decidí NO sacarlo; quiero que aprenda su lección. Ya estoy cansada de tantos problemas que me ha causado. ¿Qué hago? Aunque decidí no sacarlo de la cárcel, me siento culpable. Y ¿qué tal si le pasa algo ahí dentro? Me sentiré mal toda la vida.

Una madre desesperada.


Apreciada Señora,

La felicito por la decisión que tomó de no sacarlo de la cárcel, usted es una de las pocas mujeres valientes que deciden que sus hijos paguen las consecuencias de sus malas opciones. Entiendo por su nota que esta no es la primera vez que cae preso. Así que creo que usted ha escogido la medicina correcta. Él necesita entender que sus acciones tienen consecuencias. Lo único que usted puede hacer ahora es visitarlo y llevarle algunos materiales de lectura. Ore por él, para que él reflexione y tal vez le quiera abrir su corazón a Cristo. Adjunto a este nota le incluyo una reflexión que escribí hace unos años, sobre el tema de como HACER DE NUESTROS HIJOS BUENOS DELINCUENTES..




Mi pasión por el trabajo pastoral y psicológico comenzó en mi pequeña iglesia. Todo comenzó cuando apenas alcanzaba la edad de diez y seis años, cuando a mi pastor se le ocurrió “arriesgar” el grupo de jóvenes en mis inexpertas manos. Gracias a ese atrevimiento del pastor mi vida y mi destino cambiaron para siempre. Con ellos (los jóvenes), aprendí a reír y a llorar. Temprano me di cuenta que en aquella comunidad, yo no era el único hijo de madre soltera. Advertí que la crisis era aun mayor para aquellos que aun teniendo a su papá en casa, no recibían el consejo ni la atención de ellos. Definitivamente, convivir y caminar con los jóvenes ha enriquecido mi vida.

Desafortunadamente nuestras cárceles están llenas de jóvenes; hijos/as que nunca recibieron el cariño ni la corrección de sus progenitores. El mes pasado tuve la oportunidad de ayudar a una joven atrapada en la drogadicción. Aquí transcribo parte de mi encuentro con esta chica.

“¿Qué fue lo que le llevó a convertirse en un ¨ esclava de la droga ¨? Pregunté cándidamente.

"Bueno... eso es un tema que preferiría no hablar. Yo podría culpar a todo el mundo, pero eso no resolvería nada. Yo soy la única culpable, sin embargo creo tener una “buena excusa".

Aquella joven tornó su mirada hacia el suelo y guardó silencio por varios minutos. Junto con mi esposa la abrazamos y le insistí... que me dijera cuál era esa “buena excusa”.

"Aquí en el pecho", continuó nuestra amiga, "llevo un resentimiento desde que era una niña. Mis padres nunca me expresaron amor ó comprensión. Siempre estaban muy ocupados, es mas nunca me corrigieron, no me castigaban, yo siempre hacia lo que me daba la gana. Pienso que a ellos nunca les importe.

Tristemente esta confesión, nos es solo una “buena excusa”; no, mis amigos, esta es nuestra realidad social. Tenemos tiempo para todo pero menos para lo más importante: nuestros hijos.

Les aseguro que nuestro mundo sería mucho mejor si dejáramos ya de culpar a otros, por lo que nosotros, no estamos haciendo en nuestra familias. Tus hijos y mis hijos no son plantas o animalitos que se crían, además de ropa y comida, necesitan cuidado, amor, corrección y formación.

¿Si los delincuentes no nacen? Entonces: ¿Cómo es que se hacen ?... Aquí te doy algunas reglas para hacer de un niño/a un buen delincuente:

1) Desde su nacimiento, dale a tu hijo/a todo lo que él quiera o te pida. Así cuando crezca, pensará que es el centro del universo y todo el mundo tiene la obligación de satisfacerle todos sus caprichitos.

2) Cuando tu lindo niño/a diga palabras vulgares y groseras, ríete, celébrale su lindas gracias. Así pensara que él es el niño/a más divertido/a del barrio.

3) Siempre hágalo sentirse dueño de la razón sobre los maestros, los vecinos, etc. Dile: “Hijo no se deje de nadie, ya que todos te tienen envidia”

4) No permita que su “niñito” haga nada en casa. Usted es quien debe de recoger todo lo que el deja tirado: zapatos, ropa, libros, juguetes etc. Así más tarde, él pondrá sobre otros sus responsabilidades. Ayúdele a pensar: ¨ ¡Qué linda es la vida! todo el mundo vive para servirme¨ .

5) Jamás cometa el error de darle orientación moral o cristiana; espere a que él llegue a la “mayoría de edad.... así, él podrá “decidir”, ser lo que él quiera.

Si usted desea obtener la lista completa, le recomiendo que visite la prisión mas cercana y se la pida a uno de nuestros graduados.

Conclusión: Cuando vea a su “lindo nene” perdido y fracasado, , siéntase orgulloso y dígase en voz alta: “Ese es el bueno para nada que yo formé.” y prepárese a visitarlo en la cárcel ó en los hospitales

Nuestros sociólogos (socio-locos), dicen que nunca debemos corregir y disciplinar a nuestros hijos/as, porque podemos “crear en ellos complejos de culpabilidad, traumas”. Dios es el inventor de la familia y El, si, sabe como formar vidas. El (Dios)nos recomienda en su Libro Sagrado lo siguiente: “Instruye al niño/a en su camino, y aun cuando sea viejo no se apartará de El” (Proverbios 22:6)

Efesios 6:4
Colosenses 3:21
Deuteronomio 6:1-4
Hebreo 12: 7,11

Ernesto Pinto  





¿Qué regalar en esta Navidad?

¡Uf! ¡Que rápido que se fue este año! Ya estamos a unos días de la celebración que recuerda que Cristo nació en este mundo. Irónicamente con el paso del tiempo nos alejamos más y más del verdadero espíritu de la celebración.

Te estarás preguntando: ¿Qué regalarle a mi familia en esta Navidad?
El materialismo nos ha enseñado a regalar cosas/objetos. Y debido a esta descarnada tradición materialista nos afanamos de tal manera que para muchos esta es la temporada de mayor tensión (“stress”) y muchos terminan en hospitales o quitándose la vida.

¡Tranquilo! El propósito de Dios al enviar a SU HIJO a una FAMILIA (José y María) es justamente para darnos vida y ayudarnos a recordar los verdaderos valores. Como VALORAR nuestra familia. Tomar tiempo para reflexionar en cosas sencillas y simples (como la opción de Dios al escoger aquel humilde pesebre).
Lo mejor que puedes regalar a tu familia, es TU TIEMPO. Aprovecha esta época para comunicar armonía y espiritualidad con tus acciones y palabras.

Ningún regalo, por caro que sea podrá sustituir el mejor regalo; que son tus abrazos, tus palabras de afirmación, tu ayuda en la cena navideña, tu presencia en la vida de aquellos que amas. Eso si lo recordarán tus hijos y tus seres mas cercanos.

Sigamos el ejemplo de la primera Navidad, donde Dios se entregó a si mismo al enviarnos a Cristo (Juan 3:16) y sin prepotencia al nacer en un humilde pesebre. La humildad y la sencillez es la mejor forma de decirle a los demás: “¡TE AMO, Significas mucho para mi!” ¡A celebrar con alegría!

“Hoy los ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor.” (Lucas 2:11)

—No tengas miedo, María —le dijo el ángel—, ¡porque has hallado el favor de Dios! Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. (Lucas 1:30-32)

F
eliz Navidad y espero que regales tiempo, abrazos y palabras generosas que hagan sentir bien a los demás.

Dios te ama y yo también,

Ernesto Pinto

Textos de reflexión:

Isaías 7: 14
Isaías 9: 1-7
Lucas 1: 26-38
Lucas 2: 1-20








Un Cáncer llamado Violencia Doméstica

Hace unos días recibí una nota que decía lo siguiente: “Mi marido quiere que le dé todo mi salario, sin embargo cuando le pido dinero para ayudar a mi madre que es una mujer viuda, no quiere darme ni un peso. ¿Cree usted que esto es abuso?”

Muchas personas me llaman o me escriben consultándome sobre la violencia doméstica. Me sorprende leer que en la actualidad los índices de abuso a mujeres y/o niños/as han aumentado notablemente en estos últimos veinte años. Digo esto, ya que nos jactamos de ser seres humanos cada vez más “civilizados”.

Hoy en día vivimos en la “era de la comunicación,” que en realidad debería llamarse la era de los aparatos de comunicación social porque las estadísticas nos dicen que a pesar de esta revolución de redes sociales, nos comunicamos menos en el círculo familiar. Pero este será un tema para otra oportunidad…

La violencia o abuso doméstico es una dura realidad. No pretendo con esta nota dar recetas que acabarían con este cáncer social, simplemente mi intención es abrir un espacio de reflexión y así crear conciencia.

Definimos violencia doméstica como cualquier situación de coerción psicológica, económica, sexual o física dentro de una relación íntima, en la cual intencionalmente se intente causar daño o controlar la conducta de una persona.

Abuso no significa solamente agresión física, sino también agresión verbal, maltrato psicológico, contacto sexual no deseado, destrucción de la propiedad, daño a objetos
(Por ejemplo: televisores, platos, jarrones, etcétera) o mascotas, control del acceso al dinero, negación sexual, aislamiento social, amenazas o intimidación a miembros de la familia del agredido.

Si observamos las estadísticas de diferentes medios, la mujeres son el blanco de abuso y luego le siguen los hijastros/as.

Si usted está atrapada/o en este comportamiento, recuerde que hay leyes que le brindan protección. Ármese de valor y haga una denuncia. Si se siente paralizada/o por el miedo, es recomendable buscar ayuda en una organización que brinde asesoramiento y contención en este tipo de situaciones.

Reconozco que es incómodo hablar de este tema con otros, sin embargo es recomendable hacerlo y buscar consejo. Podría acercarse al líder de su iglesia o congregación, puede ser el médico, docentes si se trata de sus niños o con algún líder comunitario.

Como Pastores o líderes congregacionales, es muy importante que nos mantengamos bien informados y alertas para poder reconocer así, aquellas evidencias que indican si una persona está atravesando por una situación de abuso. Sé que no es un tema fácil, pero algunas señales son más evidentes que otras. Comparto aquí algunos indicadores que un medico amigo me transmitió: cefalea crónica, golpes y hematomas principalmente en cabeza y cuello, ataques de pánico, mareos, depresión, irritabilidad, entre otros síntomas.
Por supuesto, esto no significa que todas las personas que presentan estos cuadros estén siendo abusadas, pero si usted observa varias de estas patologías, eso le dará indicios para preguntar y además poder ofrecer su ayuda.

En las Escrituras encontramos varias situaciones donde Jesús dignifica a las personas y personalmente creo que esa es la clave para detener el abuso: reconocer la imagen de Dios en el prójimo.

Me permito usar el texto de San Juan 8 (historia de la mujer adultera). Sin pretender que este texto habla de abuso doméstico, no cabe de duda que es un texto que habla de la dignificación de las personas, en este caso UNA MUJER.
Mientras que la sociedad y la religión la condenaban, Cristo la valoró como creación y recipiente de la gracia de Dios. Un pasaje dice lo siguiente: “le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Más esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”. San Juan 8:4-7

Ante tanto abuso y denigración, nuestra sociedad no necesita más dogmas, ni tampoco religión. Urgimos de una experiencia real con el Cristo que lo entregó todo en aquella cruz para traer orden espiritual a nuestras vidas.
Él lo dijo claramente: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia…y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mis manos.” San Juan 10:10, 28.

En nuestro programa de radio Encuentro, he tratado abundantemente este tema, aquí le dejo un enlace:
http://www.encuentro.ca/images/File/924enc_-_El_abuso_y_el_perdon.mp3

Ernesto Pinto



Una habitación donde pelear con su cónyuge

por Ernesto Pinto

- Ya estoy cansado de tantos pleitos y he decidido irme de mi casa - fue la confesión de un amigo que vino a visitarme para una consejería familiar. Luego de escucharlo con atención, le pregunté:

- “¿Tiene usted una habitación donde pelear con su cónyuge?”

- “¿Cómo?”, me respondió muy confundido.

Así es, cada matrimonio funcional debe de tener reglas para pelear y consagrar una habitación para ese fin. Los pleitos son inevitables en las parejas, pero al destinar “un cuarto para pelear” están diciendo “pelearemos para fortalecernos, no para destruirnos”.

Las reglas claras del juego nos ayudan a ganar la batalla.

Con el “cuarto de peleas” definimos cuándo y cómo pelearemos (más adelante ampliaré este concepto).

Muchos de los conflictos que se generan en nuestros hogares tiene su raíz en el egoísmo individual, o sea el narcisismo, al cual rinde culto nuestra sociedad moderna. El apóstol Santiago nos pregunta: “¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones que combaten en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis, por eso cometéis homicidio. Sois envidiosos y no podéis obtener, por eso combatís y hacéis guerra”. Santiago 4:1-3.

Si seguimos el pensamiento de Santiago, los conflictos se exageran porque cada uno busca su beneficio propio, sin poner en un saludable balance las necesidades de su cónyuge. En vez de buscar una solución, trato de demostrar que YO tengo mejores armas para derrotar mi enemigo, en este caso mi propio cónyuge. Es por eso que un cómico definió al matrimonio como “los únicos enemigos que duermen juntos”.

¿Cuáles son entonces las armas que se aplican en esta lucha donde el cuadrilátero es el hogar y el público son los hijos?
Existen miles de armas utilizadas como arsenal para la destrucción, pero en esta ocasión solamente analizaremos algunas de ellas:

-  El famoso trato del silencio:
Con el mismo se pretende castigar al “contrincante”. No cabe duda que en algunos momentos el silencio puede ser un aliado si lo utilizamos para frenarnos y pausarnos o para pensar lo que diremos. En cambio si usted usa el silencio para mostrar odio y desprecio o simplemente para castigar, entonces lo está usando como un arma.

- La frase amenazadora “me voy del hogar”:

Esta es otro arma manipuladora que sólo demuestra imposibilidad de enfrentar con madurez los desafíos de cualquier relación.

- El abuso físico:
Esta es un arma, por cierto muy prehistórica o cavernícola, que no debería, ni de mencionarse, ni mostrarse en un matrimonio y mucho menos en un matrimonio cristiano. Lamentablemente tengo que reportarles que he tenido en mi oficina muchos “cristianos” atrapados en este infierno, el cual es ilegal. Ya que no solamente está trasgrediendo la ley de Dios al lastimar a su prójimo, sino también la ley de su propio país. Es por eso que esta arma, deberá transformarse en un azadón, utilizando alegóricamente la profecía de Isaías, que dice que las armas de guerra se convertirán en instrumentos de labranza. (Isaías 2:4)
Siempre recomiendo parar esta práctica y le pido al agredido/a que si esto persiste hay que llamar a las autoridades competentes. No debemos permitir la manipulación religiosa.
Esta conducta es, desde todo sentido, inaceptable, destructiva y humillante. Además le garantizo que los golpes nunca logran resolver nada.

- El más famoso de los chantajes entre algunos “evangélicos” es el religioso
. La frase: “Tenés que perdonarme porque somos cristianos”, encierra en realidad otra cuyo significado es: “no estoy dispuesto/a a cambiar pero tienes que perdonarme y seguir viviendo conmigo porque eres cristiana/o”.

- Explosiones de ira:
Algunos condicionan a sus parejas a tenerles miedo, un verdadero pánico; ya que si lo hacer enojar explotará y comenzará el show llamado: “Yo tengo la razón y la última palabra”.

- Las lágrimas:
Otra arma manipuladora para obligar a la otra persona a sucumbir a las demandas o caprichos de la supuesta “víctima”.

- La negación a la intimidad sexual:
Arma preferida de castigo de algunos cónyuges.

En esta vida es muy factible que nos enfrentemos a luchas, pleitos o dificultades, pero podemos ser pro-activos y lograr convertir estas “armas destructivas” en ‘herramientas” de amor, perdón, comunicación, tolerancia, y comprensión. Ser conscientes que debemos atacar el problema y no a nuestro cónyuge o prójimo.
Como seres inteligentes, anticipémonos a los desafíos y/o conflictos, convirtiéndonos en pro-activos.

A esta altura seguramente se preguntará:

-¿Cómo?

1.Reconozca que la vida es injusta, pero Dios es bueno. En toda relación habrán roces, choques y hasta pleitos, (entiéndase por los mismos: enojo y/o desubicaciones, no golpes, ni tampoco maltrato físico o verbal). Es por eso que al principio le sugerí que tengan “un cuarto de peleas”. Esto significa que se pondrán de acuerdo en dónde y cómo pelear. Cuando no estén los niños o ya estén dormidos, hablarán sin gritar, cada uno cederá la palabra al otro... Y por favor ¡perdone! Cristo nos enseñó: “que si nosotros no perdonamos, Él tampoco nos perdonaría”. (Mateo 18).

Le sugiero haga lo mismo cuando tenga que corregir a un hijo. Busque la privacidad, nunca lo avergüence delante de los demás.

2.Ore siempre por su esposa e hijos. Pídale seriamente a Dios sabiduría, paciencia y prudencia para enfrentar las luchas de la vida. Su familia es lo mas importante que usted posee, cuídela.

3.Por muy enojado que usted esté, por favor preste atención a la otra persona, ya sea su cónyuge o sus hijos. Los hijos cambian cuando les escuchamos y les valoramos.

4.Cuando haga una pregunta que esta no sea retórica, ofrezca siempre una oportunidad de responder. Aunque usted ya sepa la situación, siempre pregunte sin hacer acusaciones, la mayoría de los pleitos se originan por malos entendidos.

5.Una práctica que me ha ayudado mucho es practicar la vida de perdón que Jesús nos ensenó. Pida perdón y ofrezca el perdón. Si se busca y se ofrece el perdón genuinamente, vivirá de milagro en milagro. El perdón no es un arma; es un estilo de vida para aquellos que amamos al Señor.

6.Y por favor nunca olvide entregar toda situación en oración al Señor.

Que Dios bendiga su familia y les haga próspero en esta tierra. (Salmos 112)

Ernesto Pinto



Abuso sexual.

Espero que no le asuste lo que le voy a contar. Necesito su ayuda ya que hace poco acepté a Cristo como mi Salvador, pero todavía tengo luchas. Ayúdeme.

Aquí va mi historia:

Desde que tenía aproximadamente mis 4 a 5 años de edad recuerdo que mi hermano mayor me alzó y me puso a la cama, me sacó la ropa y abusó de mi quitándome mi dignidad. Era niña y entonces yo no sabía que era lo que me estaba haciendo. En ese momento no me afectó. No le dije nada a mi mama porque pensé en ese instante que lo que me hacía no era nada malo. Después de todo, él era mi hermano.

Pero luego como dos años después un tío mío se vino a vivir con nosotros. Él era muy querido por mi familia. Y él también abusó de mí. Apenas tenía unos siete años pero recuerdo lo acontecido como si hubiera sido ayer. Era tan cínico que delante de mis padres él decía que era mi tío. Incluso me trataba con cariño pero solo delante de mis padres.

Y para colmo, lo que más me causó dolor fue la separación de mis padres. Mi madre se fue a otro país. CREO QUE A MI MADRE no le importaba nada porque mi padre decía que ella se había ido con otro hombre. Finalmente me regalaron a una señora y ahí fue peor, ya que su hijo de quince años me abusaba constantemente. Nunca tuve el valor de denunciar estos abusos y todo me lo guardaba. Toda mi vida ha sido una pesadilla.

He estado activa sexualmente desde que tenía 13 años; ahora tengo 18 años y me he acercado a Dios y me siento sucia. Sé que no soy digna de SU AMOR, pero quiero seguir sirviéndole.

¿Qué debo hacer? Usted habla mucho del perdón. ¿Es que debo de perdonar a los que me abusaron? No sé, Don Ernesto, estoy muy confundida.

Apreciada amiga,

Mil gracias por compartir conmigo lo que te ha sucedido. Estoy consciente de todo el daño que te hicieron. Como tú y yo sabemos NO es posible cambiar el pasado pero si es posible CONQUISTARLO. Te recuerdo que la labor del consejero es escuchar y hacer preguntas y algunas veces dar sugerencias. Nosotros no tenemos todas las respuestas. Nuestro trabajo es caminar juntos en este proceso de RESTAURACION.

Me alegro saber que ahora eres una cristiana, amas a Dios y deseas vivir en santidad para ÉL. Como ya te mencioné con el pasado no hay nada que puedas hacer para cambiarlo. Estoy muy consciente que ese pasado ha dejado huellas y tal vez traumas en tu alma.

¿Cómo podrás conquistar el dolor del pasado?

En primer lugar, tendrás que esforzarte por entender (procesar), estas dos verdades.

Primera:
Cuando fuiste abusada tú no tuviste opción. Tú, no eres responsable por ese hecho.

Segunda verdad
que debes tener bien clara: Ahora que has abierto tu corazón para aceptar el perdón de Cristo, Él te perdonó. Según la Escritura Sagrada, ahora tú eres una NUEVA PERSONA. (1)

Ahora eres una hija de Dios; Él te ha aceptado tal como eres.
Si te sientes sucia es porque tal vez tú no has decidido aceptar ese perdón. Recuerda también que el enemigo de nuestra alma vendrá a acusarte. (2) Por eso necesitas aprender de las Sagradas Escrituras para rechazar toda acusación de Satanás. (3)

Referente a lo que mencionas sobre estar activa sexualmente, te recuerdo: Cristo es tu ayudador y por supuesto que serás tentada y si es posible vencer la tentación. (4) Recuerda que tú eres responsable por tu cuerpo y de las decisiones que tomas.

Esta es tu oportunidad de aceptar que cuando fuiste violada; tú eras una niña y fuiste víctima. Al aceptar el perdón de Cristo, tú puedes decidir VIVIR EN LA VICTORIA DE ESE PERDON o seguir viviendo como víctima. (5)

Pídele a Dios que te dé la fuerza para decir NO a la relación sexual fuera del matrimonio. Puedes hacer un pacto con Dios de mantenerte pura para el día que te cases. No olvides que en Cristo ahora eres una nueva persona. Vales más que oro, vales la sangre de Cristo. (6)

Me preguntas que si debes perdonar a los que te hicieron daño. Por supuesto que si. Es la única forma que sacarás esa basura emocional de tu espíritu. El perdón es una decisión y no un sentimiento. Probablemente tu mente te argumentará que los que deben de pedir perdón son los que te abusaron, lo cual es correcto. Pero uno decide perdonar a los que nos han hecho daño, para salud de nuestra alma. (7)

Seguimos en contacto.
Dios te ama y yo también.
Ernesto Pinto

(1). 2 Corintios 5:17:
Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!

(2). Apocalipsis 12:10:
Luego oí en el cielo un gran clamor: "Han llegado ya la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios; ha llegado ya la autoridad de su Cristo. Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.


(3). Efesios 3:17-18:
Para que por fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor, puedan comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo;

(4). 1 Corintios 10:13:
Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.

(5). Colosenses 3:10:
Y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador.

6). 1 Pedro 1: 18-19:
Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata,
sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto.

(7). Lucas 11:4:
Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden.* Y no nos metas en tentación.'*





El Libro De La Vida

Cuando iba a cumplir los 16 años, me detuve y pregunté: -¿Cómo puedo escribir mi nombre en el Libro de Dios?

-¿Está tu nombre inscrito en el libro de la vida?... El libro de la vida es el libro donde podemos escribir nuestro nombre para la eternidad. Un día Dios buscará tu nombre en ese libro. Observa lo que dice Apocalipsis 20:15: “Y aquel que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

La Escritura Sagrada dice que está establecido que el ser humano muera una vez y después de esto le espera el juicio en la corte eterna.

La buena noticia es que hoy, tú puedes escribir tu nombre en ese maravilloso Libro. Millones y millones lo hemos hecho; no por nuestros méritos, por lo que hayamos o no hecho, ese derecho Cristo lo compró por ti y por mí en la cruz donde murió.

Te sorprenderías si te digo que cuando Cristo Jesús caminó en esta tierra ya te conocía por tu nombre y no solo eso, sino que oró por tu salvación. Pensarás que soy un prepotente pretendiendo saber eso. Pero tengo la prueba y las Palabras de Cristo encontradas en el Evangelio según San Juan lo confirman, el capitulo 17 versículo 20 dice así: “Padre… Mas no ruego solamente por éstos (sus discípulos) sino también por los que han de creer en mí por la palabra de estos.” En esa oración estás incluido.

Te animo a leer todo el evangelio de San Juan, a través de su lectura te darás cuenta de lo que Cristo hizo por ti y por mí. Lee especialmente los capítulos 18 y 19. En lo particular, me deleito detenerme en el versículo 34 del capítulo 19. Allí Juan relata el día en que Cristo estaba muriendo en la cruz por mis pecados y también por los tuyos: “Uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.” Él lo entregó TODO. Para que tú y yo tengamos el derecho de ESCRIBIR NUESTROS NOMBRES EN EL LIBRO DE LA VIDA.

-¿Cómo puedo anotar mi nombre en el libro de la vida?- te preguntarás.
Mi respuesta es sencilla: -“Cree en el Señor Jesús y serás salvo” (Hechos 16:31)  “Pues si creemos de todo corazón, seremos aceptados por Dios; y si con nuestra boca reconocemos que Jesús es el Señor, Dios nos salvará” (Romanos 10:9)

¿Qué tal si haces este ejercicio? Cierra tus ojos por un momento y mira con los ojos de tu espíritu lo que sucedió aquel viernes por la tarde, cuando Cristo fue coronado con espinas. Sus manos y pies fueron traspasados por los clavos y su costado roto por una rústica lanza. En su agonía gritó: “consumado es”.
En otras palabras: La deuda que tenías (a tu nombre) ha sido cancelada.

Espero verte en la nueva Jerusalén.

Tu amigo
Ernesto Pinto


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El nuevo libro “Almas en Oscuridad” del pastor Ernesto Pinto está disponible. Este libro contesta preguntas sobre sexualidad, matrimonio, juventud etc. Para pedidos escribir a preguntaleaernesto@encuentro.ca . El costo es de US 15 $ incluyendo el envió.













 



Ernesto Pinto, MA. Th
Consejero Familiar

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y el pastor contestará aquí en esta pagina web a una de las preguntas.


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