Pregunta del mes anterior:

Mi regalo de Cumpleaños
Por Ernesto Pinto/ Mayo 21, 2012

Una de las recomendaciones de Jesús es la siguiente: “Mirad los pájaros….” Dicho de otra manera: “Detente a observar a los pajaritos” y la conclusión de dicha recomendación no es la vagancia ni la celebración de la pereza, ¡no!, la sugerencia de Jesús nos recuerda que nuestra confianza debe de estar puesta en Él.

Hoy es mi cumpleaños y estoy sirviendo en La Republica Dominicana. Al igual que muchos cumpleaños los he pasado predicando y ministrando lejos de mi amada familia.

Esta mañana me levanté muy temprano y me fui a orar a orillas del mar. El cantar de las olas y la quietud de la mañana hicieron de ese momento a solas con mi Padre Celestial un espectáculo espiritual. Me recosté y viendo hacia el infinito hablaba con Dios y trataba de descifrar sin lograrlo, el mensaje caprichoso del vaivén de las nubes. De pronto, el texto Bíblico de: “Mirad los pájaros…” se hizo realidad frente a mí: a un metro de donde me encontraba, justo en el árbol que me daba su sombra, una pareja de pajaritos (imagino que recién casados) comenzaba a construir su nido… Así que me detuve, dejé de hablarle a Dios y decidí escucharlo a través de esta lección objetiva que mi Padre Celestial me otorgaba como regalo de cumpleaños.

Un pajarito con una hebra de hierba seca en su pico comenzó su trabajo, al terminar su labor voló al cielo y el otro pájaro entró con otra pieza escogida en su pico. Así paso el tiempo, viaje tras viaje y la casita comenzada a tomar forma. Noté que uno de ellos tomaba más tiempo, parecía más detallista; en mi pobre experiencia de observador de aves, concluí que era la señora la que era más cuidadosa. ¿Cómo llegué a esa conclusión? Observé a las dos aves y noté que la más minuciosa en su tarea era la más pequeña (tal vez una conclusión prejuiciosa, ya que mi amada esposa es la mas detallista en el arreglo de nuestro “NIDO”).

Algo interrumpió aquella obra de arte que estos recién casados hacían, noté que mis dos nuevos amigos se posaron en una rama alejada como observando su obra. Yo no advertí nada, sino que rápidamente recité el texto de
Mateo 6:26: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?”.
De pronto me di cuenta por qué estos pequeños pájaros no regresaban a su inconclusa casita, un intruso de un tamaño cinco veces mayor que ellos se había posado en el nido y había comenzado a robarse el material selecto que mis amigos con mucho esfuerzo y alegría habían traído. Así que decidí, dejar de ser observador y entré en acción: hice ruido y espanté a aquel intruso, enemigo de la felicidad de los recién casados. Unos minutos después, nuestras aves regresaron para seguir construyendo su futuro hogar. Entonces levanté mis ojos al cielo y agradecí a Dios por usarme como instrumento para cuidar de aquellos pequeños jilgueros.


Esta semana estoy dando talleres a las parejas de pastores aquí en el área de Puerto Plata y agradezco a Dios que me permita ser su instrumento para espantar los “intrusos enemigos” de estos Matrimonios Pastorales que también están trabajando arduamente para construir una mejor sociedad en sus barrios. No me cabe duda que el Poder del Evangelio traerá los cambios que nuestras tierras necesitan desesperadamente.

Al retornar a mi conversación con Dios, escuché suavemente en mi espíritu al Señor diciéndome:
-“¡Levanta la voz por los que no tienen voz! ¡Defiende a los indefensos! ¡Levanta la voz, y hazles justicia! ¡Defiende a los pobres y a los humildes!”
Proverbios 31:8,9

Dios nos ayude a vivir una vida simple y de plena confianza en Él.

Proverbios 3:5-6
1 Juan 5:14
Hebreos 10:35

Ernesto Pinto






¿Milagro o Coincidencia? 

Por Ernesto Pinto 

Me encontraba en Honduras, viajando de una ciudad a otra, cuando un Pastor y buen amigo mío junto a su amada esposa, sacrificaron un tiempo de su apretada agenda para movilizarme. Antes de salir, él regresó a su casa y recogió a un joven para que nos acompañara. Luego emprendimos nuestro viaje con nuestro nuevo acompañante, quien asumí en un principio que era creyente. Sin embargo, mientras conversábamos y conversábamos, este joven se mantenía callado. 

Solamente había pasado aproximadamente una hora en la ruta cuando un retén policial nos detuvo:
Su licencia, por favor –dijo el oficial. Luego de examinarla dijo: -Señor, esta licencia está vencida. 

¡No puede ser! –Respondió el pastor. 

Efectivamente, mi buen amigo, este generoso hombre que estaba haciendo la caridad del día al no permitirme que viajara en autobús, estaba conduciendo con una licencia vencida. Seguramente algunos de ustedes sepan lo que sucede ante una situación así en estos Países. 
El Pastor nervioso percibió que comenzaría “la negociación” indicada y se adelantó diciéndole: 

Oficial, es que estoy movilizando a un Misionero Canadiense– En esa situación, la palabra mágica era “Canadiense”, para que el policía desistiera su actitud. 

Entonces intervine rápidamente, ya que me di cuenta de que nuestro Policía quedaría sin recursos de negociación y posiblemente lo amenazaría con confiscar el auto. 

Señor Oficial, tengo una sugerencia –dije con voz firme. Él se sorprendió que el “Canadiense” se estuviera metiendo en este enredo.
 
Permítale a este joven que viaja con nosotros que tome el auto, ya que su licencia está aún vigente 

Muy bien– dijo el oficial –que conduzca el Joven. 

Rápidamente nuestro acompañante se movió, tomó el auto y arrancamos…. Di gracias a Dios al verlo arrancar perfectamente, ya que yo no sabía si este muchacho sabía conducir o no… Después de un rato le pregunté: 

¿Y? ¿Tienes licencia? 

Claro que sí– Asintió nuestro Joven… Fue así como comenzó la conversación ahora con mi nuevo chofer. 

El comenzó a preguntar sobre el rol de la virgen María y aseguró que María era su madre porque Jesús era su hermano mayor. Hasta ese momento entendí que nuestro silencioso amigo no compartía nuestra fe como nacidos de nuevo. Por un buen tiempo conversamos sobre el rol de la virgen María en nuestra fe. Cuidadosamente le expliqué que Dios había escogido a María por su pureza, para enviar a su Hijo a traernos salvación, pero que ella no era la Madre de Dios, sino una humilde sierva utilizada por Dios para enviar a su Hijo como hombre a cumplir la misión salvífica de la humanidad. Larga conversación pero pacífica… 

Más tarde cuando hicimos una pausa en el camino para almorzar, me di cuenta que este joven estaba interesado en saber más sobre las Escrituras. Y mientras comíamos, un suculento pescado frente al hermoso lago de Yojoa, decidí contar y dramatizar la historia de los caminantes que encontramos en el capítulo 24 del evangelio de Lucas. 

Siempre me gusta decir que en esta historia los ojos les fueron abiertos mientras comían. Vea lo que dice el texto Sagrado en los versos 28 al 35: “Cuando llegaron a la aldea adonde iban, Jesús hizo como que iba a seguir adelante, pero ellos lo obligaron a quedarse. Le dijeron: «Quédate con nosotros, porque ya es tarde, y es casi de noche.» Y Jesús entró y se quedó con ellos. Mientras estaba sentado a la mesa con ellos, tomó el pan y lo bendijo; luego lo partió y les dio a ellos. En ese momento se les abrieron los ojos, y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista. Y se decían el uno al otro: « ¿Acaso no ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?» En ese mismo instante se levantaron y volvieron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los once y a los que estaban con ellos, los cuales decían: « ¡En verdad el Señor ha resucitado, y se le ha aparecido a Simón!» Los dos, por su parte, les contaron lo que les había sucedido en el camino, y cómo lo habían reconocido al partir el pan.” 

La realidad es que este texto puso muy pensativo a nuestro amigo y ahora los que permanecían sin decir una palabra eran mi amigo el Pastor y su esposa.

Emprendimos nuevamente el viaje, pero esta vez consideré prudente callarme y dejar que el Espíritu Santo le ayudara a digerir a mi nuevo amigo la conversación y el enorme pescado que disfrutamos en aquel majestuoso lago que nos recordaba el famoso lago de Galilea donde Jesús llamó a Pedro y al resto de aquellos humildes pescadores a la gran aventura del discipulado y al desafío de cambiar el mundo. 

Pero sólo unos minutos después, mientras yo disfrutaba de aquel camino adornado de preciosas montañas, nuestro “caminante con la licencia vigente” decidió volver a preguntar más sobre el tema de la eternidad. Entonces comprendí que aquel policía que había descubierto la famosa licencia vencida estaba provocando que yo me atreviera a hacer la pregunta que he hecho tantas veces en mi vida desde mi juventud: 

Mi amigo, ¿y usted está preparado para enfrentar a Dios? – Entonces hubo un gran silencio. … 

¿Qué quiere decir? – Preguntó nuestro caminante un poco preocupado. 

Eso mismo– insistí. –Si usted tuviera que presentarse ante Dios, ¿qué le diría?...
Se produjo otro silencio. Luego escuché un preocupado: Mmm” de mi amigo y después continuó diciendo: 

¿Por mis buenas obras?
 
¡Claro! –Respondí –Que las buenas obras son buenas ,pero no para salvación, la Biblia dice que hemos sido creados para buenas obras.”(Efesios 2:8-10)…. Y nuestro caminante me interrumpió y dijo con voz triste y serena: 

Yo amo mucho a Dios y he hecho muchas buenas obras, pero también reconozco que le he fallado a mi Dios. 

Permítame confirmarle– dije. –TODOS le hemos fallado a Dios y es por eso que no podemos decir que por nuestras buenos obras alcanzaremos la vida eterna. Imagínese– proseguí –que la vida de cada uno de nosotros es un vaso vacío y que nuestras buenas obras son como una gota de leche, ¿de acuerdo? 

Y él respondió: – De acuerdo. 

Suponga que en su vida ha hecho muchas buenas obras y que el vaso ya está casi lleno, pero de pronto como usted dijera “le fallamos a Dios” así que esa falla, que la Biblia llama pecado, se convierte en una gota de aceite quemado y cae en el vaso. – ¿Qué pasa con la leche? – Inquirí. 

Se contaminó toda –dijo nuestro inteligente caminante. 

Exactamente– dije. –TODOS estamos CONTAMINADOS por el pecado (Romanos 3:23). Luego le expliqué:Pero Dios resolvió ese dilema escogiendo a María para enviar a Jesús a morir en aquella horrible cruz.– Ahora nuestro caminante abría aún más sus ojos y se lo veía realmente angustiado. Yo continúe: – ¿Recuerda cuando Cristo estaba en agonía en aquella Cruz? 

dijo muy triste. 

Bien –proseguí –En es momento la Biblia relata que Dios le volvió la espalda a su hijo*. Ahí estaba cargando con sus pecados y mis pecados y los de todo el mundo. ¿Se da cuenta?, en ese momento Cristo gritó:Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:45-46). 

Luego me dirigí a mi joven amigo y le pregunté: – ¿Quién cree usted que murió por limpiar el proverbial vaso contaminado?.... ¿Jesús o María?

El silencio fue un poco más prolongado, entonces continué: –Jesús dijo: “Yo soy el CAMINO, la VERDAD…. Y sin dejarme terminar, nuestro caminante interrumpió: –…Y la VIDA”. Luego hizo una pausa. Retomé el versículo de San Juan 14:6: “…Y nadie viene al padre…” e intencionalmente pausé y mi amigo concluyó el texto bíblico con mucha fuerza: “.... Y nadie viene al Padre sino por “. Era como si la eternidad hubiera puesto su sello en aquel muchacho que nunca había tenido la intención de ser mi chofer. Aquellas tres horas de viaje habían volado, habíamos arribado a la próxima ciudad donde yo tendría que seguir haciendo entrevistas para el programa radial ENCUENTRO (www.encuentro.ca) 

El tráfico de la gran ciudad demandó toda la atención de mi habilidoso conductor y un silencio incomprensible tomó el control. Cinco minutos después la conversación se limitó a ir en búsqueda de la dirección del hotel donde pasaría la noche. Finalmente llegamos… 

Mi amigo el Pastor, todavía en silencio, bajó cortésmente mis maletas y nos dimos un abrazo de despedida. Luego me dirigí a nuestro caminante, le abracé, elogié su prudencia de conductor y también le agradecí. Después me dirigí al mostrador del hotel para registrarme. Cuando el botones abrió una segunda puerta advertí que alguien venía detrás de mí y oí una voz que me decía: 

Pastor, ¿no va orar por mí?– Era mi nuevo amigo, que no quería regresar a su “aldea” sin invitar a Cristo Jesús a ser su Salvador. 

¡Claro que sí! – dije con alegría, mientras mi corazón saltaba con un fuego especial… Le expliqué, una vez más, que Cristo lo amaba y había muerto por sus pecados. También le cité Romanos 10:10 que dice: Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. Ahí en aquel estacionamiento nuestro caminante confesó con su boca que Cristo era su Salvador. 

Y mis ojos fueron abiertos y entendí que Dios había enviado aquel policía a hacer su “buena obra” en aquel montañoso camino de la bella Honduras. Usted decidirá si fue un Milagro o una Coincidencia. Mientras usted lo define, voy a retirarme a orar por aquel policía, para que no sólo pare a los caminantes sino que él mismo encuentre el CAMINO (Juan 14:6)

2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”
Habacuc 1:13 


Dios te ama y yo también.
Ernesto Pinto 

www.encuentro.ca 








La Juventud y la Pureza Sexual

Me resultó impresionante cuantos jóvenes comentaron en un comentario que “colgué’ en mi muro del Facebook. No cabe duda que nuestra juventud necesita más atención y ministerios que se dediquen a ayudarles en sus luchas para mantener su pureza sexual. Hace solo unos meses que estuve compartiendo en un Congreso de la Juventud en Tegucigalpa, Honduras, y ese fue el tema que desarrollé: “Como mantener la pureza de nuestros cuerpos”. Así como en este congreso y en otros congresos, he visto a cientos de jóvenes pasar para hacer pacto de pureza sexual.

Aquí transcribo el comentario que una joven me envió y que publiqué en la red social de Facebook. Me pareció brillante. Un poco de magia.

¿Sabías que tener sexo antes del matrimonio es mágico?
¡Aparece un bebé y desaparece el papá!
¡Aparecen enfermedades y desaparecen tus sueños!
¡Aparecen malos sentimientos y desaparece el AMOR VERDADERO!
¡Cuidado jóvenes! ¡EL VERDADERO AMOR ESPERA!
(Enviado por Ana Toledo)

Y luego de esta nota, te comparto algunos de los comentarios que dejaron en el muro, o me escribieron a mi correo privado (por proteger a los que me escribieron, no daré sus nombres, aunque si sós mi amigo/a en el Facebook, es probable que ya los sepas:

“…tenia un novio que no es cristiano y tuvimos sexo una vez y luego lo dejé por que me sentía sucia... y llorando le pedí perdón a Dios. ¿Usted cree que Dios me perdonó?

El comentario más valiente:
¡“Jajajjajajajajjajajja, qué verdadero comentario! Aquí entre nosotros, ese es mi caso; le falle al Señor y a todos mis seres queridos. Apareció un bebe y desapareció el papá, pero ni modo, a lo hecho pecho y adelante se ha dicho TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALEZE, y jóvenes a cuidarse y a tomar consejo, después ya es tarde.”

A lo que yo contesté: “Waooo, gracias querida, por tu valor de compartir con nosotros tu experiencia, a ver cuando hacemos un programa sobre el tema”.

Y, otra vez ella respondió: Ha sido una etapa dura en mi vida pero donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia de mi Redentor. Ahora espero a mi bebe con muchas ansias; a pesar que el padre de mi bebe quería que me practicara un aborto, afrenté la situación. Seré una madre soltera pero con mi conciencia tranquila. Lo más IMPORTANTE es que DIOS SIEMPRE estuvo conmigo.”

No cabe duda que la gracia maravillosa de Dios nos restaure y nos ayuda a continuar adelante. Esa GRACIA fue lo que experimentó Pedro cuando Jesús le preguntó tres veces “Pedro, ¿me amas?” Finalmente Pedro le dice: “Señor, Tú sabes TODAS las cosas, tú sabes que te amo. Señor”… Por favor tome nota que cada vez que Jesús le hace la pregunta, “¿me amas?”, la respuesta del amado Maestro de los pies descalzos es: “¡Pedro te RESTAURO! Apacienta mis ovejas’. ‘Cuida de mi rebaño’. Ya no te quiero pescando en el mar, sino pescando hombres y mujeres para mi Reino, te envío Pedro a proclamar el mensaje de GRACIA y Salvación, a toda oveja herida!”(Juan 21: 15 –17)

Al pedir perdón (1 Juan 1:9), el propósito cambia. Ahora disfrutamos de la libertad que EL compró con su preciosa sangre y así lo testifica Pedro más tarde. Aquí cito: “... y que ese rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo.” (1 Pedro 1:18,19)

Joven, tu cuerpo es el TEMPLO del Espíritu Santo, cuídalo y mátenlo puro para la gloria de Dios. (1 Corintios 6:19-20)

Dios te ama y yo también.
Ernesto Pinto

www.encuentro.ca


 

¿Cuál es el papel de Dios, la Iglesia y la pastoral ante esta hecatombe moral que vive mi nación?

Por Ernesto Pinto

La semana pasada me reuní con un respetable ciudadano, amante del trabajo de campo. Mi buen amigo fue parlamentario por tres períodos, como diputado de la Nación. Desde allí luchó por la justicia y el bien común, sin embargo renunció frustrado a su cargo porque vio que sus esfuerzos eran en vano, como “arar en el mar”.

-Renuncié-me dijo este caballero- pero salí con mi frente en alto, con mi conciencia limpia. Y tengo algo más que decirle Pastor Pinto, ustedes la Iglesia son la última línea -luego hizo una larga pausa, la cual aproveché para pedirle una explicación más amplia a su declaración.
-Así es-continuó- ante tanta corrupción y falta de moral, ustedes son la última esperanza pero si se corrompen, estamos hundidos…. -
Fue una larga conversación, y me impactó ver la agonía en el espíritu de este ex funcionario público, que anhela ver a su pueblo salir de la miseria en que vive.
Finalmente oramos juntos y le prometí a mi amigo seguir fiel a mi Señor y honrar mi Sagrado llamamiento al servir con integridad a la grey de Dios.

 

En esta oportunidad quiero expresar el dolor que siento al ver nuestra tierra enlutada y ensangrentada por la corrupción socio- política y la indiferencia de algunos sectores de iglesia.
Mis amados hermanos y hermanas, no podemos seguir siendo mudos cómplices de esta vorágine, patrocinada por Maquiavelos modernos llamados a traer muerte a nuestras naciones.

 

Es tiempo que la Iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad (I Tim. 3:15), se levante y honre el corazón y el deseo de Dios: que sus hijos seamos SAL Y LUZ en la sociedad que nos ha tocado vivir (Mateo 5:13-16).

 

Como Siervo de Dios estoy cansado de ver a muchos “seguidores” de Cristo esconderse detrás de frases estereotipadas como las siguientes: “Esta situación ya no tiene arreglo, porque en la Biblia está profetizado, que en ‘los tiempos finales’, las cosas serán como Sodoma y Gomorra…”. Otro mito famoso es: “Que la Iglesia no está para hacer política”.
Permítame analizar estas dos medias verdades:


Respecto a la primera “que en la Biblia está profetizado, que en ‘los tiempos finales’ las cosas serán como Sodoma y Gomorra y que por eso no hay arreglo”, la Biblia dice en Jeremías 17:9-10 y aquí cito textualmente: “Engañoso es el corazón más que todas la cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.”

En esta lectura Dios mismo establece dos cosas:

 

1- Que nuestra condición es pecaminosa y perversa. No importa en qué siglo vivamos o cuán adelantados estemos científica o intelectualmente, nuestro corazón siempre se inclinará al mal.

 

2- Que Él es Juez y tarde o temprano traerá juicio sobre nosotros, de acuerdo a nuestra manera de vivir y de accionar.

 

Note que en la primera parte del versículo Dios establece la realidad espiritual propia de toda la humanidad (“Engañoso es el corazón más que todas la cosas, y perverso…”). Se hace evidente e imperiosa la siguiente pregunta: ¿Qué papel juega Dios, la Iglesia y la pastoral ante esta hecatombe moral que vive mi nación?

 

Debo recordarle mi amigo/a que Dios ya hizo su parte. En primer lugar, El nos envió a su Hijo a morir en la Cruz para traernos salvación. Ya el Apóstol Pedro en su primera epístola 3:18,lo dice: “Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios”


Además, Dios nos ha dejado Su Palabra, (la Biblia), como una guía permanente para que no nos perdamos. También esa Palabra revelada es para que nosotros sus siervos proclamemos SU VERDAD (Salmo 96:3). Es aquí donde quiero llamar la atención a la Pastoral, sin distinción denominacional.( Sepan que lo hago con mucho temor y temblor, simplemente obedeciendo la orden que recibí de Dios en oración, para tratar el presente tema por este medio.)


Mis queridos Pastores: es tiempo de ser esa Iglesia que Dios ha instituido, Columna y Baluarte de nuestro tiempo, Sal y Luz en medio de la corrupción de nuestros gobiernos. Sigamos el ejemplo de los profetas de la antigüedad, los mártires de la Iglesia primitiva, esos hombres y mujeres que en la historia más reciente entregaron sus dones y hasta su vida. Dotados del valor y fortaleza que Dios les proveyó, Todos ellos se enfrentaron a estos mismos oscuros poderes que intentan destruirnos aún hoy en día.


Entendamos que esta oscuridad presente no es nada nuevo, pero también afirmemos nuestros corazones con la garantía eterna que Cristo proclamó: “que las puertas del infierno, no prevalecerán contra su Iglesia” (Mateo 16:18).

Muchos hablan de tiempos peligrosos, tiempos finales y estoy de acuerdo en eso, ya que en muchos púlpitos vemos que se cumple lo que Pablo le dice a su discípulo Timoteo que en los últimos tiempos tendríamos gente: “Amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos.” 2 Timoteo 3:1-17.


“Amadores de sí mismos” podría ser el culto a la personalidad proclamado por muchos “Divos” de la fe, donde el mensajero se ha convertido en el mensaje. Muchos se dedican a hablar más de ellos mismos y de sus “grandes” ministerios en vez de llorar e interceder por aquellos/as que después de sus elaborados sermones no les queda claro el concepto de ARREPENTIMIETO, o la doctrina de la GRACIA.

Nos hemos postrado ante el dios de la popularidad, prosperidad y la adulación; hemos descafeinado el evangelio por intereses mezquinos y temporales.

Mis amados Consiervos, es tiempo de predicar La VERDAD y dejar de endulzar los oídos de aquellos que no quieren cargar la Cruz de Cristo y ser discipulados, de pagar el precio...

Es tiempo de decir No al Evangelio adulterado. Tiempo de renunciar al culto a la personalidad, tiempo de hacer morir en nosotros toda titulitis. Es tiempo de levantar a Cristo en nuestros sermones. Si lo hacemos con fidelidad, Dios atraerá la gente hacia Él y no hacia nosotros (San Juan 3:13-17).

Es hora de renunciar a la manipulación y a los beneficios temporales. Tiempo de predicar el arrepentimiento. Tiempo de imitar a Moisés que enfrentó al Faraón, de recordar a Jeremías que fue aserrado por denunciar las injusticias y la corrupción del gobierno de su época.

Iglesia amada, es tiempo de volver a leer el Libro de Daniel y ver al protagonista que prefirió que lo lanzaran al foso de los leones antes que postrarse ante un dios pagano.

Permítame hacer un paréntesis aquí para contarles esto: Recientemente estuve en un país Latinoamericano donde una asociación de Pastores representa a todo el Pueblo Evangélico; cuando me presentó a su presidente, cometí el error de antecederle “Pastor” a su nombre y él, un poco molesto me corrigió. “Ministro de cultura y religión”.

Vemos con tristeza que muchos “representantes” de la Grey de Dios se han vendido a la corrupción por unos cuantos miserables y ensangrentados dólares. La Iglesia de Jesucristo NO depende de las migajas que algún gobierno pueda ofrecer.

Pastor, aquel que te llamó es el dueño de la Iglesia y Él es nuestro proveedor. Recuérdalo antes de vender tus principios y tu alma a los bienes terrenales. Dios es el dueño del Universo, del oro y la plata y si ha sostenido a sus Siervos desde la antigüedad, LO SEGUIRÁ HACIENDO POR LA ETERNIDAD. (“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falte, conforme a sus riquezas en gloria, en Cristo Jesús”. Filipenses 4:19)

Rápidamente comento el segundo mito: “La iglesia no está para hacer política”. Es cierto, siempre y cuando no usemos esta gastada frase para huir de nuestra responsabilidad social. Cristo dijo: “Están en el mundo, pero no son del mundo”. Estar en el mundo, mi amigo, es ser influencia; es ser SAL para preservar, es ser LUZ para guiar. “…Estuve en la cárcel y me visitaste. Tuve hambre y me diste de comer” (Mateo 25: 35-36)

No ser del mundo significa que no nos rigen las modas, que no nos dirigen los intereses temporales, que vivimos la Santidad de Cristo, que somos agentes de Su REINO. (Romanos 12: 1-2)

Si vamos a ser una Iglesia Profética y por lo tanto de gran influencia al mundo, entonces me veo obligado a recordar a Juan el Bautista, un verdadero profeta de Dios que no calló su boca ante la corrupción y el adulterio de Herodes Antipas, gobernante de su época. Juan nunca se escondió ni jamás se acobardó ante las amenazas, tampoco negoció EL MENSAJE.


La iglesia no está para hacer política, pero sí para levantar la Verdad y la Justicia. (1 Pedro 3: 13-17, Isaías 58 1-14).

Juan el Bautista fue hecho prisionero por Herodes, aquí parafraseo la historia que se encuentra en el Evangelio según San Mateo capítulo 14: 6-12. Juan se presentó ante el gobernante y le dijo: -Eres un adúltero, no debes acostarte con la mujer de tu hermano. Juan se comprometió con la verdad, él sabía que el adulterio traería corrupción y maldición al gobierno y como consecuencia la desgracia a los gobernados. Más tarde, Juan fue decapitado por solicitud de Salomé, hija de la amante de Herodes.

Mis queridos pastores, es cierto que la iglesia NO debe inmiscuirse en la política, pero debe influenciar con los principios del Reino de Dios a los que hacen política.

Los pastores No somos llamados a hacer política pero sí a preparar nuestra gente para que haga la diferencia en los cargos públicos.

NO podemos hacer política, pero sí podemos orar por nuestros gobernantes. (1 Pedro 2: 13-17) Aclaro que ORAR por los gobernantes no significa bendecir o aprobar lo que hacen. No quiere decir que debemos de quedarnos callados ante tanta injusticia. Significa que oremos y pidamos a Dios que haga SU Justicia con estos individuos.

Usted conoce sus nombres, sabe lo que están haciendo; pidámosle a Dios que traiga juicio sobre ellos. Juicio de acuerdo a lo que dice en Jeremías 17:9-10, aquí cito parte del texto: “Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.”

Yo creo que Dios es un Juez justo y Él promete pagar a cada uno de nosotros según nuestro caminar, según nuestro accionar. Si creemos en la Justicia de Dios, clamemos por ella. Ese es el MINISTERIO permanente de la Iglesia. (Lucas 4:18)

Mis queridos amigos/as, sobre este tema hay mucho que expresar, pero a usted que todavía no tiene a Jesucristo como su Señor le quiero animar a volverse a Dios. Ese es mi deseo más profundo, que usted pase la eternidad con Él; esa es la única razón por la cual Cristo murió colgado de aquella rústica Cruz.


Señor Presidente, le animo a buscar el rostro de Dios y sus gobernados tendrán un mejor futuro. Ya lo dice el libro de Proverbios 11-10: “Cuando el justo gobierna, el pueblo se alegra”

Señor periodista, no olvide la justicia de Dios en su vida. Si le permite obrar en sus dichos y escritos, Él guiará sus palabras y sólo entonces usted será una verdadera conciencia de este pueblo que ha sido lacerado por muchos años.

Mi querido Pastor, es tiempo de humillarnos y llamar al Pueblo de Dios a la verdadera humillación para sanar nuestra tierra (2 Crónicas 7:14).

No es con proclamaciones vacías ni juegos religiosos que sanaremos nuestra Patria. Es solamente proclamando la verdad del Evangelio de Cristo.


Nuestro Señor ya lo estableció en San Juan 14: 6 «Yo soy el camino, y la verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.

Mis amigos Cristo Jesús no es una verdad, no es un camino, Él es La Verdad, Él es El Camino para llegar al Padre.


Ernesto Pinto

Agosto 3, 2012

Milagro o Coincidencia?

Mi regalo de Cumpleaños


No Todo Lo Que Brilla Es Oro

¿Qué regalar en esta Navidad?


Acusado por su Diario


Mi novia es más vieja que mí


Sexo contranatural


Una sola vez se es victima

Mi mamá no sabe quien soy

Todo comenzó por una Película Pornográfica

Esposo Abusado

Prioridades


Navidad, Tiempo de Alegria

Fantasias Sexuales

¿Valdrá la pena luchar por mi matrimonio?


Adición a la pornografía


Ya no quiero ser amante

Recuerdoes que causan mucho dolor

Estoy enamorado de mi prima

Soy gorda y me veo fea

¿Será que Dios me castiga por ser lesbiana?

Me casé sin casarme

No estoy satisfecho sexualmente



Btn Preguntale A Ernesto
Btn Preguntale A Ernesto

Pastor, ¿qué haría usted en esta situación? En el día de hoy llegó a mi consultorio una joven de unos 19 años aproximadamente …. 
 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Audio Player
 
Subscribase Para Nuestro Podcast

                   



Busque su Emisora de Radio:


País :

Provincia/Estado: